miércoles, 22 de agosto de 2012

Entrevista a Kyla Reid: La telefonía móvil como herramienta clave en la respuesta coordinada ante desastres


Ni bien uno la conoce, superado el deslumbramiento inicial, si hay algo que impacta más de Kyla Reid que su inocultable belleza, ello ciertamente es su polifacética hoja de vida, que conjuga un interesante mix de adquisición de conocimientos técnicos multidisciplinarios con distinciones académicas, más un profuso trabajo de campo en el ámbito de la ayuda humanitaria en comunidades vulnerables de África, Asia y América Latina.

Graduada de la London School of Economics and Political Science (LSE), Kyla comenzó a foguearse trabajando como consultora freelance, escritora e investigadora en varias ONGs internacionales, incubadoras de emprendimientos innovadores e instituciones académicas, y participó de numerosos proyectos gestionados por el Equipo de Investigación de la LSE, de entre los que puede destacarse la iniciativa canadiense de empoderamiento de portadores de HIV en Lesoto llamada OHAfrica.

Trabajó en el noroeste de Uganda como investigadora de enfermedades tropicales desatendidas –u “olvidadas”– y contribuyó a la redacción de A Dictionary of Humanitarianism (Ed. Routledge, 2010). También viajó mucho por el sudeste asiático y África oriental, y culminó su tesis de doctorado en Uganda, consistente en una medulosa exploración de la intersección entre brujería, artes de sanación e impartición de justicia en el seno de comunidades aborígenes. Además, colaboró como investigadora principal del proyecto Inside Disaster, un sitio educativo-interactivo sobre el trabajo humanitario en Haití luego del terremoto de 2010, con foco principalmente en la labor desplegada por la Cruz Roja.

Ya dentro del staff de la GSMA (Global System for Mobile communication Association), se especializó en todo lo atinente a dispositivos de telefonía móvil aplicados a la salud, bajo el cargo de Knowledge Manager de mHealth, para posteriormente pasar a dirigir el Programa de Respuesta ante Desastres del Fondo de Desarrollo de la GSMA desde su lanzamiento, en el último Mobile World Congress (Barcelona), a fines de febrero de este año.


La GSMA es una vasta organización que vela por los intereses de los principales 800 operadores de telefonía móvil del mundo –en 220 países–, nucleando a más de 200 compañías de este pujante ecosistema, que involucra a fabricantes de celulares, empresas de software, proveedores de equipos de telecomunicaciones, compañías de internet y medios de comunicación y entretenimiento. Además, es la responsable de la organización del máximo evento de la industria de la tecnología móvil, el Mobile World Congress, en Barcelona, que atrae a unas 60.000 personas, que de alguna manera terminan incidiendo en la toma de decisiones cruciales para esta industria.

El Fondo de Desarrollo de la GSMA permanentemente procura implementar soluciones innovadoras en el terreno de la inclusión social de las minorías desplazadas, y es el máximo referente de la aplicación de la tecnología móvil a la ayuda humanitaria en los países en desarrollo. Despliega programas de agricultura, de dinero electrónico –mMoney– para personas marginadas del sistema financiero, de empoderamiento de las mujeres rurales, de energías verdes, de mHealth y de eLearning, entre tantos otros.

Como dijimos, el Programa de Respuesta ante Desastres del Fondo de Desarrollo de la GSMA fue lanzado a principios de este año, como culminación natural de un trabajo que la GSMA ya venía desarrollando hacía tiempo en cuanto a la colaboración ante mega-desastres. Luego del terremoto y tsunami en Japón hubo un llamamiento de la Junta de Directores del GSMA para trabajar en esa dirección, y se llegó a la conclusión de que había que optimizar las formas de cooperación en mercados desatendidos de países vecinos, y coordinar acciones con gobiernos y agencias de ayuda humanitaria, para poder responder, entre otras cosas, ante la demanda creciente de shortcodes y de facilidades para el intercambio costo-efectivo de SMS.


La GSMA tiene sus oficinas principales en Londres, Atlanta, Bruselas, Hong Kong y Santiago de Chile. En esta última ciudad se estableció la base de GSMA Latin America, el lanzamiento más reciente de la Asociación. Meses atrás, en el marco de su visita a Sudamérica, Kyla hizo escala en nuestro iLab –Buenos Aires– y accedió gentilmente a ser entrevistada por Eduardo Jezierski, CTO de InSTEDD.

Kyla Reid - Eduardo Jezierski

Cuéntanos brevemente cuál es tu función dentro de la GSMA.

Soy la Directora del Programa de Respuesta ante Desastres del Fondo de Desarrollo de la GSMA. Trabajamos con los operadores de telefonía móvil y con la vasta comunidad de organizaciones que proveen ayuda humanitaria ante emergencias, para mejorar la resiliencia de la red y la coordinación entre todas las partes interesadas, de manera que en escenarios de crisis la comunicación vital esté disponible para aquellos que más la necesitan.

InSTEDD ha colaborado con la GSMA en unas cuantas ocasiones... ¿Podrías explicarles a quienes no la conocen cuál es el rol de la GSMA, y brindarnos algunos ejemplos de su trabajo en el ámbito de América Latina?

La GSMA representa los intereses de sus miembros, unos 800 operadores de telefonía móvil más otros actores complementarios, y se ocupa de asuntos de la industria tales como políticas públicas, calidad de vida relacionada con las telecomunicaciones, espectro radioeléctrico y proyectos de innovación tecnológica. También contamos con el Fondo de Desarrollo, que trabaja en colaboración con los operadores de telefonía móvil y la comunidad de organizaciones abocadas al desarrollo sostenible, con el fin de prestar servicios que mejoren la vida de las personas carenciadas en mercados emergentes. Asimismo, organizamos eventos para la industria de la telefonía móvil, tales como el Mobile World Congress, el Mobile Asia Expo y los Mobile Health & NFC/Mobile Money Summits.

La GSMA tiene oficinas en América Latina, focalizadas en detectar oportunidades y superar desafíos regionales específicos para los operadores de telefonía móvil, incluyendo cuestiones atinentes al marco regulatorio. Se organizan eventos en torno a asuntos acuciantes de la región, tales como espectro radioeléctrico, dividendo digital y roaming, se proporcionan recursos y se fijan directrices para los operadores de la región. Recientemente hemos coordinado un plenario en Viña del Mar, Chile, al que concurrieron alrededor de 400 agentes de la industria móvil y ecosistemas adyacentes, y nuestro equipo se está preparando para una semana itinerante por América Latina, sumada a la labor cotidiana de sus grupos de trabajo.


¿Cómo te imaginas el panorama de aquí a –digamos– tres años, si el Programa de Respuesta ante Desastres se desarrolla normalmente, según lo esperado, y rinde sus frutos?

Esperamos que el Programa de Respuesta ante Desastres mejore la eficiencia, el impacto y la coordinación de las acciones de preparación en la respuesta ante crisis por parte de los operadores móviles, especialmente en los países que son más vulnerables a los desastres naturales. Es vital que las redes de telefonía móvil sean vistas como una parte medular de la infraestructura básica de emergencia. La preparación previa es muy importante, al igual que el desarrollo de una estrecha colaboración con las organizaciones locales que proveen ayuda ante este tipo de incidentes, los organismos humanitarios y entidades gubernamentales.

Esperamos que a través del intercambio de experiencias, desafíos superados y lecciones aprendidas podamos llegar a una instancia en la que los operadores móviles puedan identificar y protocolizar las mejores prácticas, y que las redes móviles puedan funcionar confiablemente y facilitar las comunicaciones esenciales y la conexión de las personas con sus seres queridos en tiempos de crisis.

En definitiva, nos gustaría ver redes locales de telefonía consideradas como parte fundamental de la infraestructura básica de emergencia ante catástrofes, incluso por parte de los gobiernos. Nos gustaría ver mecanismos robustos de coordinación que les permitan a los operadores tener un contacto fluido con la comunidad de agencias de ayuda humanitaria, de manera de responder más eficientemente ante las necesidades, y comprender cuándo las cosas deben ser replicadas, dónde hacer foco primero... Nos gustaría tener estandarizadas las recomendaciones para que los operadores sepan cómo transitar la esfera humanitaria, que garanticen que ante emergencias todos los servicios básicos y mínimos puedan estar cubiertos, y saber que contamos con una industria bien preparada para estos casos...

Y esto significa mejor información para la población afectada, posibilidad de comunicarse fluidamente con las autoridades y más rápidamente con la agencias de cooperación... Por ejemplo, actualmente la población tiene acceso a radios AA, lo que era casi inimaginable 20 años atrás en el escenario de la ayuda humanitaria...

Sí. Lo interesante, desde esta perspectiva, es que hemos presenciado los distintos despliegues de dispositivos de tecnología móvil, radio, etc., pero de acá a tres años tendremos mucho más claro cuáles fueron las experiencias de best-practices que más rindieron, de manera de no repetir errores del pasado, y hacer más accesible la tecnología para mucha más gente...

Como sabrás, InSTEDD jugó un rol crítico en las comunicaciones entre víctimas, operadores de telefonía móvil, agencias de cooperación internacional y demás actores involucrados en el escenario post-terremoto de Haití. Las evaluaciones subsiguientes demostraron el tremendo impacto social de esta plataforma, y como responsables en el despliegue de herramientas de respuesta ante desastres, nos gustaría tener la certeza de que la próxima vez todo resultará más fácil de llevar a cabo... ¿De qué manera esta iniciativa de la GSMA ayudará a replicar y localizar exitosamente estos resultados en otras partes?

Esperamos que a través de nuestras reuniones de los grupos de trabajo, del análisis de casos de estudio, la creación de alianzas y convenios, seremos capaces de forjar una comunidad de práctica donde podamos compartir tanto los éxitos como los fracasos y capitalizarlos, y a través de la cual podamos informar a los operadores móviles acerca de soluciones y estrategias tomadas de otros mercados, que ellos podrían adoptar también.

En nuestro lanzamiento en Barcelona (GSMA Disaster Response Programme Launch) tuvimos contacto con David Sharpe, de Digicel Haití, que compartió con la concurrencia su valiosa experiencia y se explayó acerca de la variedad de actores con los que tuvieron que trabajar con el fin de apoyar a sus clientes, y también oímos acerca de algunos de los significativos desafíos que implicó el terremoto de Haití de enero de 2010. Estamos convencidos de que compartir este tipo de experiencias permitirá exponer soluciones que verdaderamente funcionan, y ayudará a prevenir la repetición de aquello que no funciona.

¿Cómo te involucraste con todo esto de la ayuda humanitaria? Actualmente ejerces una gran influencia sobre programas críticos a escala mundial... ¿En tus épocas de estudiante universitaria, por ejemplo, habías soñado con un panorama como éste?

Me interesaba mucho por temas de desarrollo y humanitarismo, y estudié ambas materias tanto en la Universidad de Canadá como en la London School of Economics, en el Reino Unido. Realicé trabajo de campo en el este de África, y particularmente en el norte de Uganda, en zonas que habían padecido situaciones de crisis, y participé de un proyecto llamado Inside Disaster, que analizaba la respuesta humanitaria ante el terremoto de Haití. Al mismo tiempo, me percaté del enorme potencial de la telefonía móvil en el desarrollo y en el humanitarismo, a efectos de suministrar información crítica, proveer acceso a diferentes servicios y facilitar la comunicación entre las personas afectadas, tras haber perdido las vías de conexión de las que disponían previamente...

En el norte de Uganda, en la frontera con Sudán, también investigué mucho las diferentes concepciones que tienen los pueblos originarios acerca de la justicia, y debí aprender a lidiar con escenarios de post-crisis de poblaciones vulnerables, y ahí me percaté de la tremenda penetración que tiene la tecnología móvil, aun en las regiones más inhóspitas... Y precisamente en ese tipo de escenario me di cuenta de que había una oportunidad enorme de hacer cosas con la tecnología móvil, de ayudar, y en el Fondo de Desarrollo de la GSMA converge perfectamente todo eso que se había ido gestando en mi historia de vida hasta ese momento.


La respuesta ante desastres valiéndose del empoderamiento de la telefonía móvil ciertamente es algo coherente por donde se lo mire, y me alegra mucho que en la GSMA se haya incorporado esta nueva área. También investigué en profundidad la respuesta ante desastres en Haití a través de Inside Disaster, por lo que para mí ya era obvio que mi destino profesional se encaminaría por esos rumbos... Vimos que había una brecha que debía ser cubierta, entre la industria de las telcos y la comunidad de ayuda humanitaria, y era preciso desarrollar algo que nos permitiera funcionar de un modo más productivo. Y hacer esto a mí me da muchas satisfacciones...

Las personas se vuelven extremadamente vulnerables ante las crisis. Con el auge de los sistemas de telefonía móvil que las comunican se presenta una gran oportunidad de ayudarlas, pero, a su vez, afloran ciertos riesgos en términos de la privacidad de sus datos. Sé que tu iniciativa contempla este importante aspecto, ¿podrías compartir con nosotros qué estrategias y qué tipo de consejos les estarán suministrando a los operadores para que protejan la privacidad de sus respectivos usuarios?

Es una pregunta interesante... De un tiempo a esta parte este debate se ha ido tornando más recurrente... Es un asunto delicado encontrar ese equilibrio justo entre la seguridad y privacidad del usuario y el procesamiento de big-data, que también es necesario... Es preciso entender las maneras en que los grandes datos deben ser usados para alcanzar un buen impacto social. La experiencia de Haití ha sido crucial en este sentido. ¿Cómo hacemos para preservar los datos privados sin obstaculizar el procesamiento de big-data para lograr un mayor impacto social? Es una gran cuestión para que diriman lo operadores...


“La necesidad es la madre de la invención”... Hemos visto numerosas soluciones e iniciativas muy creativas que emergen en situaciones de gran necesidad, pero que, obviamente, después de una evaluación apropiada, deberían ser sometidas a un proceso de maduración antes de que puedan ser replicadas. ¿Qué rol desempeñan la GSMA y los iLabs regionales en el descubrimiento, evaluación e integración de nuevas prácticas?  

Es importante establecer un núcleo regional de operadores y organizaciones como InSTEDD, y otros agentes locales, y juntarlos, de manera que aquellos que precisen trabajar mancomunadamente para responder ante una situación de emergencia puedan conocerse mejor y discutir acerca de posibilidades, capacidades y limitaciones. La construcción de la cooperación y la coordinación de estrategias es esencial, y resulta prioritario sentar a todos los stakeholders alrededor de una mesa para construir relaciones y consensuar estrategias antes de una emergencia.

Finalmente, en la respuesta ante crisis y en tecnología, como en todo lo demás, más vale prevenir que curar... ¿Qué tipo de trabajo preventivo puede ser desarrollado por laboratorios regionales de innovación y ONGs, de manera que toda la región esté debidamente preparada para el próximo terremoto, inundación o huracán antes de que esto suceda, y que no se trate simplemente de un abordaje reactivo?

Creo que en este sentido hay dos aspectos claramente demarcados: 
  • Por un lado, estamos trabajando con los operadores móviles para mejorar la resiliencia de sus redes, con el fin de fortalecerlas para que puedan prestar servicios esenciales de comunicación y soporte para los clientes y agencias de respuesta ante catástrofes. Éste es el motivo por el cual también nos enfocamos en la prevención, para fortalecer la red y maximizar la capacidad de los operadores móviles. 
  • Por el otro, debemos mejorar la coordinación dentro de la industria misma, y entre ésta y las ONGs regionales e internacionales. Tenemos que detectar oportunidades de colaboración y propiciar el fortalecimiento de todo el ecosistema, de manera de amalgamar estos dos sectores. Hay un montón de oportunidades para las asociaciones regionales, y también estamos consolidando un espacio de compromiso y experiencia en la preparación ante desastres y la gestión de respuestas de socorro, que debemos aprovechar para que todo funcione coordinadamente...  
Veo que se nos presentan grandes oportunidades de desplegar algo regional de gran importancia aquí, pero primero debemos empezar a reunirnos con los diferentes operadores telefónicos y conocerlos en profundidad, porque están en instancias de desarrollo distintas. Por eso es crucial equiparar y situar a los diversos protagonistas de la industria en un mismo nivel, antes de dar el paso siguiente...

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