sábado, 3 de diciembre de 2011

TrueBites, nuestra idea de plataforma de periodismo ciudadano, ganó la competencia de Ashoka Changemakers


Nos enorgullece anunciar que TrueBites, nuestra propuesta de plataforma tecnológica que apunta a empoderar el periodismo ciudadano, y que había resultado finalista de la competencia de Ashoka Changemakers Medios Ciudadanos: Un Desafío sobre Innovación a Nivel Mundial –patrocinada por Google–, el 28 de noviembre fue proclamada ganadora, junto con otras tres iniciativas, de EE.UU., la India y Bahrein.

El objetivo del proyecto TrueBites es crear una plataforma que permita que cualquiera pueda participar en la curación, validación y creación de noticias de valor periodístico, sin que una entidad centralizada decida qué se publica y qué no. La verdadera historia de cualquier evento social es una red compleja y cambiante de fragmentos de informaciónacontecimientos, personas, lugares, razones por las que suceden las cosas, fechas y horas, etc. Ensamblar colaborativamente toda esta información lleva su tiempo, y por lo general ello se hace lejos de donde se producen los hechos. Cada persona podría compartir o validar pequeños tramos de una historia, pero hoy en día no existe ninguna plataforma tecnológica que permita hacerlo grupalmente, de manera cooperativa y en tiempo real.

TrueBites propone que cualquiera, en cualquier lugar, pueda enviar SMS de 140 caracteres o tweets dando cuenta de lo que está presenciando. Estos bits de información serán recolectados, curados y validados en una especie de mini-Wikipedia en la que convergerán lugares, personas, eventos, causas y consecuencias. Toda esta colección de datos estará interlinkeada y permitirá la valoración por parte de los usuarios, por sí o por no. Convengamos que resulta mucho más fácil estar de acuerdo o disentir con una proposición de 140 caracteres que con un artículo de 2000 palabras, por ejemplo, que seguramente incluirá tramos con los que sí coincidiremos y otros con los que no.

Además, la plataforma se encargaría de ir cubriendo las lagunas de información que vayan surgiendo en el entramado de la historia que se está abordando, formulándoles a las personas que hayan enviado sus mensajes preguntas relacionadas con el qué, el quién, el dónde, el cuándo, el cómo, etc., y permitiendo a su vez que otros usuarios localizados en el mismo lugar validen esos datos.

El resultado sería una historia viva, dinámica, en vez de una verdad monolítica e indiscutida –"palabras muertas"–, como las noticias que barajan los medios de prensa convencionales. Uno mismo terminaría formándose su propia opinión de lo que está sucediendo, con base en todos los datos que están a su disposición. Así es, más o menos, como nos imaginamos este cambio de paradigma en el periodismo que se viene...

El equipo de Ashoka Changemakers había recibido más de 400 propuestas –de 75 países– respondiendo a la convocatoria, y de entre todas esas ideas, un jurado de expertos eligió tan sólo 11, que posteriormente fueron sometidas a votación popular. Así se llegó, finalmente, a los 4 proyectos ganadores. Queremos agradecer en principio a los integrantes de este prestigioso jurado y, por supuesto, también a todos aquellos que nos votaron.

Vice Chair, Board of Directors,
Creative Commons
President, News,
Univision
Director of Google Ideas,
Google
Partner,
Greylock Partners
Publisher and CEO,
African Eye News Service (AENS) and HomeGrown Magazines
Vice President/Journalism and Media Innovation,
Knight Foundation
Founding Editor,
Groundviews

Asimismo, hacemos extensivas nuestras felicitaciones a los otros tres ganadores:
  • FreedomBox (EE.UU.): Un set integrado de herramientas de seguridad y privacidad que permite proteger las comunicaciones de voz y los mensajes de texto. 
  • CrowdVoice (Bahrein): Un sitio web que persigue el objetivo de rastrear y clasificar las voces de protesta populares. 
  • 5th Pillar (India): Un set de herramientas que empodera a los ciudadanos para que reporten casos de corrupción vía SMS, llamados desde teléfonos móviles o e-mail. 
Mención aparte merece un proyecto que resultó finalista pero que lamentablemente no obtuvo la cantidad de votos suficientes como para acceder al podio de los cuatro ganadores. Nos referimos a Serval Project, desarrollado por un equipo de profesionales australianos. Sinceramente, para nosotros se trata de una de las soluciones tecnológicas más innovadoras de todas las que se han presentado en el concurso. Consiste en una aplicación de código abierto que permite la comunicación peer to peer entre celulares, facilitando la creación de una red mesh que prescinde por completo de antenas centrales u operadores telefónicos.

El impacto social de un desarrollo de estas características sería muy significativo... Ante escenarios de crisis por desastres naturales, o en lugares que carecen de conectividad, por la razón que fuera, o si un gobierno dictatorial decidiera bloquear el servicio de internet y la recepción de llamadas de telefonía móvil y SMS, como sucedió recientemente en Egipto y en Siria, y ocurre permanentemente en China, una red mesh jamás podría ser vulnerada, ya que consta de numerosos nodos que deberían ser neutralizados uno por uno, lo que se tornaría prácticamente imposible. La incidencia de semejante tecnología, open-source y sumamente económica, en ámbitos en los que se acostumbra a mancillar las libertades individuales y los derechos humanos sería inmensa...

Nos entusiasma vislumbrar cómo todas estas herramientas podrían ser integradas y potenciadas entre sí. Esperamos poder trabajar con algunos de sus desarrolladores en un futuro cercano. En los próximos meses utilizaremos el dinero del premio para desarrollar un prototipo de TrueBites de código abierto y gratuito, tal como lo hemos venido haciendo con todas nuestras herramientas, y comenzaremos a involucrar a la comunidad en ello, para que este proyecto pueda pasar al siguiente nivel. ¡Gracias nuevamente a todos!

Panel sobre Ciudadanía y Medios en Google Argentina, convocado por Ashoka Changemakers


Rebeca Siccardi (Google Argentina) - Guillermina Lazzaro (Ashoka Emprendedores Sociales)

Un día después de que se dieran a conocer públicamente los ganadores de la competencia, Ashoka Changemakers organizó en las oficinas de Google Argentina un panel de discusión sobre el tema de los medios de comunicación como catalizadores de la participación de la ciudadanía, tanto a nivel regional como mundial.

Aun en esta era de omnipresencia de los medios existen millones de personas afectadas por barreras políticas y económicas que no tienen la posibilidad de acceder ni siquiera a las herramientas de información más básicas y que, por tanto, no pueden utilizar esta valiosa fuente de información y conexión ni hacer oír su voz en el resto del mundo. En ese contexto, la consigna fue abordar el tratamiento de la información, la participación ciudadana y las TICs desde las perspectivas de dos emprendedores sociales reconocidos, sumadas a la visión y experiencia de un laboratorio de innovación tecnológica con propósitos humanitarios como el de InSTEDD.

El panel estuvo coordinado por Gastón Wright, Director de Comunidades Online de Ashoka Changemakers, e integrado por Alicia Cytrynblum, fundadora de Periodismo Social y Fellow de Ashoka Argentina, por Damián Osta, fundador de La Diaria y Fellow de Ashoka Uruguay, y por mí, en representación del InSTEDD iLab América Latina.

Gastón Wright (Ashoka Changemakers) - Boris Krygel (InSTEDD iLab América Latina) - 
Alicia Cytrynblum (Periodismo Social) - Damián Osta (La Diaria)

Fue muy interesante la experiencia de poder articular el conocimiento y la trayectoria de dos emprendedores sociales del ámbito de los medios alternativos, que vienen ejerciendo el activismo periodístico en distintos frentes desde hace tiempo, con el de las innovaciones tecnológicas que permiten empoderar la labor de los reporteros y tornar más participativo el proceso de recolección, curación y difusión de la información.

Alicia Cytrynblum hace unos ocho años fundó la Asociación Civil Periodismo Social, que colabora con los periodistas y los medios de comunicación para facilitar un abordaje más equitativo del sector social en la prensa. Su objetivo es promover y facilitar la participación de las organizaciones de la sociedad civil como referentes de peso en los medios, fortaleciendo de esta manera la democracia y propiciando la inclusión de todos los actores de la sociedad a través de la comunicación.

Alicia relató a la audiencia que en la prensa argentina hay dos grandes temas, Política y Economía, que por su peso histórico siempre acaparan la atención de los medios y terminan desplazando a las demás facetas críticas en la vida de un país. Así, el aspecto social está considerado como un rubro menor dentro de las redacciones, y las acciones de la sociedad civil quedan marginadas a secciones especiales de frecuencia semanal, desarticuladas de los temas calientes. Esto en parte se debe a la tendencia de presentar estas acciones de un modo descontextualizado de la realidad, donde los protagonistas aparecen como ángeles o héroes, y no como ciudadanos responsables que asumen un rol social en la resolución de conflictos de diversa índole.

El periodismo social ve con preocupación este fenómeno. Alicia considera que esta fragmentación –la capacidad social minimizada y escindida de la política y la economía– que se refleja en las páginas de los medios es a su vez una de las principales dificultades de la realidad de nuestro continente. Los medios reproducen la lógica de la falta de alternativas consultando sistemáticamente a las fuentes tradicionales (políticos y economistas reconocidos por el establishment). De ese modo conducen a la visión de que la realidad es inmodificable y que los únicos actores posibles son los protagonistas de siempre... Periodismo Social, justamente, se presenta como una respuesta alternativa ante esta problemática, propiciando el surgimiento de una suerte de "pensamiento lateral" dentro del escenario comunicacional.             


Damián Osta, consciente de que la prensa tradicional uruguaya estaba bastante desconectada de los más jóvenes, que al no verse representados adecuadamente mostraban una cierta apatía y desinterés por lo que sucedía a su alrededor, fundó La Diaria en marzo de 2006, encabezando un grupo de periodistas de las nuevas camadas y ciudadanos despiertos que apoyaron la idea con entusiasmo.

A fuerza de empuje, generación de contenidos de alta calidad y perseverancia, lograron posicionarse como un medio verdaderamente alternativo, que ofrecía un nuevo formato para acercarle a la gente las noticias, de acuerdo con un modelo de financiación transparente y autosostenible, lo que les ha valido el merecido reconocimiento tanto de sus pares en el entorno de los medios de comunicación vernáculos como de un vasto sector del público rioplatense.

Con un poco de dinero aportado inicialmente por una ONG europea y luego gracias a un pool de 40 pequeños accionistas, que incluyó a intelectuales uruguayos de la talla de Mario Benedetti y Eduardo Galeano, se lanzaron a la aventura de hacer crecer un medio de propiedad colectiva que se las tuvo que rebuscar para desplegar un sistema de distribución alternativa que les permitiera llegar antes de la 7 de la mañana, de lunes a viernes, a los domicilios de sus suscriptores.

Arrancaron imprimiendo 1200 ejemplares diarios. Cinco años después La Diaria se ha convertido en el tercer periódico más leído del Uruguay, contando con unos 7000 suscriptores, que reciben sus ejemplares en las puertas de sus casas (el diario más importante distribuye 10.000 ejemplares diarios). Al no tener que desembolsar las grandes sumas que supone la distribución tradicional, lograron abaratar costos. Cabe destacar que el precio de La Diaria es de 1 dólar, que equivale a la mitad del valor de los demás periódicos.

Otro dato interesante es que el 75% de sus ingresos proviene de las suscripciones, y sólo el 25% restante corresponde a la publicidad, y están esforzándose por conseguir que la incidencia de esta última en su presupuesto sea cada vez menor... Es sabido que en los periódicos convencionales la ecuación se invierte, y el 75% de los ingresos se debe a la publicidad. Damián enfatiza que aspiran a no tener que depender de ella en absoluto, y la idea sería sólo aprovechar los eventuales ingresos de dicha procedencia para reinvertirlos en el crecimiento del proyecto mismo.

La Diaria es actualmente el segundo diario uruguayo de mayor tirada entre semana, y el único que tiene su circulación auditada por el IVC –Instituto Verificador de Circulaciones–. Los contenidos de acceso gratuito que aparecen publicados online representan el 30% de los que reciben los suscriptores a través de la versión impresa del diario. El compromiso del equipo editorial de La Diaria, en sus propias palabras, es "hacer un diario que se puede leer por completo, con el mismo placer que nos provoca el realizarlo". Y a juzgar por su crecimiento sostenido y la buena recepción por parte de los lectores, que se refleja en los números, lo están cumpliendo...

Algunas reflexiones acerca de lo debatido en el panel...

Soy de la opinión de que en los tiempos que corren se impone comprender que ante cualquier problemática, la búsqueda de soluciones innovadoras con impacto social debe pasar por la coexistencia de distintos modelos complementarios, que no son para nada excluyentes entre sí. Alicia y Damián, verdaderos periodistas "de raza", casi me saltaron a la yugular cuando comencé a explicar en qué consistía TrueBites, y planteé que se viene un nuevo periodismo ciudadano, bastante anárquico y descentralizado, por cierto, pero sumamente saludable por donde se lo mire...

Fue comprensible su reacción, y rápidamente debí aclarar que mi intención no era para nada, ni por asomo, argumentar que los periodistas de escuela serían reemplazados por simples ciudadanos que envían tweets contando lo que ven. TrueBites suma una nueva alternativa, que no va en desmedro de la prensa clásica ni de la alternativa. Insisto, la clave pasa por la coexistencia armoniosa de los medios tradicionales, los no convencionales y los que se vendrán, permitiendo que cada uno tenga la libertad de recurrir a los que más le plazcan, buscando su propio mix óptimo de fuentes de información.

Por sólo dar un ejemplo, tomemos lo que está pasando en Cajamarca –Perú– con la minera Yanacocha y su proyecto Conga, que amenaza con devastar los recursos hídricos de la zona, además de contaminar el medio ambiente. Como sucede con cualquier evento de interés público, hay muchísima información dando vueltas, pero en su mayor parte se trata de réplicas de datos suministrados por dos o tres fuentes principales, que inevitablemente responderán a ciertos intereses... Por eso deviene crucial poder cotejar todo eso con información de primera mano provista por habitantes de Cajamarca, o reporteros que se encuentren en el epicentro del fenómeno.

Habrá algunos mineros que por miedo a perder su fuente de trabajo escribirán tweets denostando a los activistas, aunque en su fuero más íntimo sean conscientes del daño ambiental que están provocando (no es un ejemplo arbitrario, he recibido mensajes de esa índole...). Y otros que coincidirán en que no se hicieron los debidos estudios de impacto ambiental, por ejemplo. A su vez, habrá usuarios que validen tanto una como otra postura. Paralelamente, TrueBites podría repreguntar lo que fuera pertinente, para ir acortando brechas dentro del entramado de la crónica.

Por ejemplo, alguien envía el siguiente mensaje a TrueBites: "En estos momentos hay trabajadores de campo haciendo un estudio de impacto ambiental". El sistema podría inquirir "¿Dónde?", "¿Quiénes?", tanto a quien envió el SMS como a otros usuarios que hayan consignado que viven en la misma zona. Finalmente, con todos estos elementos cada uno de nosotros estará en mejores condiciones de discernir qué está pasando, y hasta podría ser que esa historia pormenorizada coincida con las versiones oficiales; o no...

Otro importante tema abordado fue el del impacto de las nuevas tecnologías de la información en escenarios de fuertes cambios políticos y sociales, como en el caso de la llamada Primavera Árabe. Opinamos que si no fuera por las TICs, internet, las redes sociales y todas estas fantásticas plataformas cooperativas que continúan surgiendo, regímenes autoritarios como los de China, Myanmar, Egipto, Siria y Libia, por sólo mencionar unos pocos ejemplos, se habrían cobrado muchas más víctimas de las que se cobraron...

Y que incluso plataformas de participación que podrían ser consideradas como "menos comprometidas", como la que permite el despliegue de las ciberacciones de la comunidad Avaaz.org, que ya sobrepasó los 10 millones de miembros, y que tan sólo requieren de nosotros que nos registremos y luego adhiramos a cada acción con un simple click, son extremadamente útiles y hasta salvan vidas... Un ejemplo emblemático fue el haber logrado juntar una masas crítica de ciberfirmas que detuvieron el tratamiento de una legislación retrógrada y oscurantista como lo era la "Ley Antigay" ugandesa.

No obstante, coincidimos con mis compañeros de panel en que no alcanza con el activismo que sólo se limita al envío de una ciberfirma desde la comodidad de nuestro hogar o a través de nuestro smartphone, o a la manifestación de nuestra adhesión mediante un simple botoncito azul que dice "Me gusta"... Es obvio que los activistas de carne y hueso jamás podrán ser reemplazados, y aquí también, una vez más, se trata de ver a la tecnología no como competencia sino como una posible aliada, se trata de aprender a sumar recursos para que todos ganemos...

El balance final es decididamente positivo. Este tipo de encuentros permite que gente que se desenvuelve en distintos ámbitos pero que comparte principios y valores humanos afines pueda conocerse, intercambiar experiencias, debatir ideas y establecer vínculos que en el futuro podrían conducir a sinergias sumamente productivas. Todo marco de cooperación es bienvenido. ¡Gracias, Google, Ashoka Changemakers y emprendedores sociales de la calidad humana y profesional de Alicia y Damián!

2 comentarios:

  1. Boris, tu yugular esta a salvo!! tranqui!! yo creo firmemente en empoderar a las comunidades por medio de las redes sociales y los telefonos celulares. Creo que junto con los periodistas ahora sí que podemos hacer un gran cambio JUNTOS!!!!
    Exitos en el emprendimiento! es muy bueno! Felicitaciones por el premio. Fue un placer compartir el panel con Damian y con vos, Alicia Cytrynblum, Periodismo Social, www.periodismosocial.net

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  2. ¡Gracias, Alicia! Para mí también fue un placer haber compartido el panel con vos y con Damián. Y lo de la yugular fue una simple "licencia poética" para darle un poco de dramatismo al relato ;)Besos.

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