miércoles, 29 de febrero de 2012

Trabajando junto con UNICEF en la mitigación de riesgos socio-ambientales en las favelas de Río. Parte I


Estamos trabajando junto con UNICEF, la ONG brasileña CEDAPS (Centro de Promoção da Saúde) y el MIT (Massachusetts Institute of Technology) en un proyecto que nos entusiasma mucho, no sólo por lo novedoso de su abordaje y su tremendo impacto social, sino también por su prometedora perspectiva de crecimiento y replicabilidad a mediano y largo plazo.

UNICEF desde hace más de 60 años viene actuando en favor del desarrollo y la protección de los niños y adolescentes de todo el mundo. Ellos son los más vulnerables, pero, a su vez, los que tienen mayor potencial natural como para asimilar metodologías nuevas y aplicarlas con compromiso y vehemencia para torcer el destino del planeta. Si se les suministran las herramientas adecuadas, en un entorno de contención emocional, capacitación personalizada y respeto incondicional, pueden transformar el futuro...

A mediados del año pasado UNICEF Nueva York y UNICEF Brasil decidieron emprender una experiencia piloto con foco en cinco favelas de Río de Janeiro. El 6 % de los brasileños, 11,4 millones de personas, vive en favelas o en asentamientos irregulares que suelen tener condiciones insalubres y un acceso deficitario a los servicios básicos. La idea era que, desde las bases, los jóvenes pertenecientes a dichas comunidades pudieran mapear digitalmente y de una manera sencilla los factores de riesgo socio-ambientales que los amenazaban, para darles una mayor visibilidad ante el gobierno y la opinión pública. Para ello contaron con dos componentes de relevamiento, a saber:

1) Una aplicación para teléfonos celulares Android desarrollada por el MIT, a través de la cual los jóvenes pueden reportar los distintos factores de riesgo que van detectando en sus recorridas grupales por las favelas, asistidos por gente del CEDAPS. Primero consignan el tipo de peligro según categorías preestablecidas, más una breve descripción, le toman una foto o lo graban con su celular, aguardan que el aparato detecte su ubicación vía GPS, y luego suben toda esa data a un sitio web público. Si se dispone de conexión a internet en el terreno, el upload es automático y en tiempo real. De lo contrario, al finalizar la jornada de exploración los celulares son trasladados a las oficinas centrales y se los conecta para que se produzca la subida de datos.


2) Adicionalmente, y como complemento del mecanismo anterior, la plataforma permite sumar a la visualización de datos de campo fotografías aéreas capturadas con dispositivos de muy bajo costo, que constan de cámaras digitales configuradas para disparar fotos continuamente, adosadas a barriletes (cometas) o globos, lo que permite un mapeo de las favelas más actualizado y de mayor nitidez, incluso, que el provisto por Google Maps, ya que de esta manera se puede contar con datos al día, de manera tal de poder articular los reportes con sus fotos respectivas, sobre la superficie de un mapa que ellos mismos contribuirían a optimizar.

En definitiva, esta iniciativa permite que jóvenes de las favelas participen activamente de todo el proceso de puesta en conocimiento de la opinión pública y de agencias gubernamentales de los problemas socio-ambientales que los aquejan: infraestructura y condiciones sanitarias (desagües, cloacas, desechos, escombros), servicios insuficientes de recolección de basura, riesgo de deslizamiento de tierra, escaleras sin protección o inestables, baches u obstáculos que impidan el acceso de ambulancias, estructuras precarias de puentes o de columnas que sostienen casas, iluminación, electricidad (postes de alta tensión peligrosos y cables que cuelgan a la altura de los transeúntes) y demás.

A continuación te presentamos un video producido por UNICEF, de poco más de 4 minutos de duración, que sintetiza la primera etapa de esta gran iniciativa, cuando todavía no habíamos sido convocados para sumarnos a ella. Y posteriormente te relataremos cómo se fue dando la integración del equipo del InSTEDD iLab América Latina al proyecto, participando de dos workshops y del trabajo de campo respectivo, que permitió brindarles soporte técnico a los grupos de relevamiento, mejorar el diseño de interacción y optimizar la esmerada plataforma tecnológica desarrollada por el MIT.


Este Mapeo Digital de Riesgos Ambientales Liderado por Jóvenes partió de un primer taller, en el Morro dos Prazeres, en el que se capacitó a 25 líderes comunitarios para que coordinaran los grupos de relevamiento de riesgos en sus respectivas favelas. A ése le siguió otro taller en el Morro dos Macacos. En diciembre de 2011 se llevó a cabo un tercer workshop en el Morro do Borel, y al mes siguiente se organizó otro más en el Morro dos Urubus. En estas últimas dos instancias UNICEF ya nos había convocado para que realizáramos diseño de interacción in-field, de manera tal de brindarles soporte técnico y optimizar la usabilidad de la plataforma desarrollada por los ingenieros del MIT. Aún queda pendiente el quinto taller, que se llevará a cabo en Rocinha.

En este post y en la siguiente entrega compartiremos contigo las experiencias del equipo del iLab en sendos workshops –Borel y Urubus–, trabajando en cooperación con el magnífico grupo humano nucleado por el CEDAPS. Puedes explorar este mapa para ir viendo los resultados actuales del trabajo: http://locast.mit.edu/unicef. Los niños y adolescentes de las favelas que participaron de esta experiencia piloto están muy orgullosos de ser los pioneros en un emprendimiento social de semejante magnitud, que a mediano y largo plazo podrá ser replicado tanto en otros Estados de Brasil como así también en otros países.

Workshop en el Morro do Borel


Morro do Borel
Martín Verzilli, Líder de Proyectos del InSTEDD iLab América Latina, nos relata en primera persona cómo se fue dando su interacción con la gente de UNICEF Brasil y del CEDAPS, como así también con los grupos de niños y adolescentes con los que estuvo trabajando en el terreno.

Martín Verzilli
Para empezar, por favor háblanos del CEDAPS y de cómo se incorporan a este proyecto.

Ives Rocha - Alexei Dunaway
El CEDAPS es una ONG carioca que promueve la plena participación y el empoderamiento de las comunidades populares en los procesos de desarrollo y de mejoramiento de políticas públicas en sus territorios en cuanto a salud, derechos humanos e igualdad. Ante todo quiero destacar el excelente nivel humano y profesional que encontré allí. Ives Rocha, psicólogo, de Pernambuco, es el encargado de Monitoreo y Evaluación del CEDAPS. Junto con Alexei Dunaway, un egresado de la Universidad de Stanford (Relaciones Internacionales) que trabaja como voluntario en el CEDAPS desde hace unos meses, se encargaron de llevar adelante los workshops, con todo el trabajo adicional que ello implica.

El proyecto nace a partir de una iniciativa propuesta por UNICEF, que tenía esta idea de hacer mapeo digital de riesgos ambientales liderado por adolescentes, y el primer acercamiento a algo así había sido en Kenia. Estos proyectos siempre dependen de que haya alguna organización que tenga un caudal de antecedentes trabajando in-field, y ahí es donde aparece el CEDAPS, que viene desempeñándose muy bien en esos entornos, con un enfoque en temas de salud y sociales, de desarrollo humanitario, y ya venían colaborando con UNICEF en otros proyectos, como la Plataforma dos Centros Urbanos. No estaban habituados a lidiar con asuntos tecnológicos, ya que su campo de acción es el del desarrollo social. El CEDAPS garantiza la implementación del programa desde el punto de vista sociológico, y el MIT aportó la plataforma tecnológica de relevamiento, monitoreo y mapeo.

Gracias a sus capacidades en el terreno de lo social, su experiencia previa y sus conexiones con gente del lugar, pudimos llevar a cabo todo el trabajo de campo sin ningún inconveniente. Como el CEDAPS ya tenía redes tendidas en cada favela, con un nivel de foco minucioso que llega hasta el último de los beneficiarios, se constituyó en un articulador clave para que UNICEF pudiera llevar adelante esta iniciativa. Como te decía, UNICEF ya venía con la idea de hacer reportes y mapeo.

La idea de que los reportes fueran vía celular y con fotos aéreas provino de UNICEF, pero no se trata de algo inédito. De hecho, hay muchas plataformas, como nuestro GeoChat, o Ushahidi, por ejemplo, que articulan reportes vía SMS y mapas, y otros emprendimientos que a partir de fotografías aéreas low-cost desarrollan formas muy baratas y DIY –Do It Yourself– de mapeo, como Grassroots Mapping. Básicamente, hay dos métodos que se usan a tal efecto: uno es con una cometa; y el otro, con un globo inflado con helio. El segundo tiene la contra de que el helio es caro, pero bueno, es algo parecido a lo que hizo Eduardo Jezierski –CTO de InSTEDD– en Camboya (ver http://ow.ly/9jKB6). Por otro lado, los globos también presentan la desventaja de que no puedes controlar dónde caerán...


¿Cómo definirías los lineamientos básicos del proyecto, los primeros pasos?


El proyecto de Mapeo Digital de Riesgos Ambientales Liderado por Jóvenes se asienta sobre la idea básica de que los jóvenes, por naturaleza, son más proclives a la tecnología, más permeables al uso de nuevas herramientas, son más participativos, y además representan el futuro de la comunidad. Es probable que la gente que ya vive hace 30 o 40 años en la favela no acepte determinadas cosas novedosas sin oponer resistencia... Esto arrancó a mediados de 2011. Organizaron una capacitación para líderes comunitarios de cada favela que iba a ser mapeada, donde se les explicó cómo se iban a desarrollar los workshops subsiguientes y se les enseñó a usar la aplicación.

El objetivo era mapear cinco comunidades entre agosto de 2011 y febrero de 2012. Abordaron las dos primeras con gente de UNICEF en Nueva York, gente del MIT proveyendo la tecnología y miembros de UNICEF Brasil (Río) como co-coordinadores, más la gente del CEDAPS haciendo el trabajo de campo. Los dos primeros talleres desde lo humano iban bien, pero fueron apareciendo dificultades de usabilidad, que complicaban el desarrollo del trabajo in-field, y técnicas, que entorpecían la subida de los reportes a internet, que era el primer objetivo tangible que se perseguía.

Entonces, a raíz de eso, UNICEF termina publicando un RFP  –Request for Proposal–, una convocatoria de recepción de propuestas, buscando específicamente alguna organización que tuviera la capacidad de desempeñar una combinación muy específica de roles: soporte técnico en campo, detectar problemas de usabilidad e interacción con la tecnología, sugerir posibilidades de mejoras en la metodología, evaluar y monitorear resultados, etc. En otros términos, hacer de nexo entre lo que pasara en el campo y el equipo técnico que debía avanzar con el desarrollo, y así fue como entramos nosotros en la escena...


El detalle pintoresco de las cometas llamó mucho la atención de la opinión pública, ¿verdad?




Dispositivo low-cost
adosable a un barrilete 
En esa instancia ya se había hablado de los barriletes como recurso...  Esto ya se había hecho muchísimas veces en otros lados. Acá el elemento diferencial es que los chicos van recorriendo las favelas, sacándoles fotos y reportando los problemas que viven en su comunidad, vertiendo toda esa data a modo de testimonio público en un sitio web, y el gobierno no tiene forma de desmentir que esos datos son reales, y no se puede desentender del asunto... El barrilete resuelve un problema, y el celular resuelve otro, totalmente distinto. Se complementan. De hecho, podrían ser dos proyectos aparte. Le adosas una cámara al barrilete, te las ingenias para que dispare fotos en modo continuo, cada 10 segundos, por ejemplo –cada cámara tiene sus tiempos–, y lo remontas.

Es una manera muy sencilla y extremadamente barata –low-cost y DIY– de tomar fotografías aéreas, que permite confeccionar un mapa muy detallado y con muchísima mayor resolución que lo que se podría llegar a obtener vía Google Maps, por ejemplo. Las fotos que ves en Google Maps suelen tener varios meses de antigüedad, y a veces, hasta unos años... Entonces, si hubo un desmoronamiento de tierra, por ejemplo, cambia la fisonomía del lugar, y tal vez pasen dos o tres años sin que esa imagen sea actualizada... En cambio, gracias a este proyecto se dispone de mapas absolutamente actuales, que se corresponden con la realidad. Entonces, ante desastres naturales o provocados por el hombre, puedes subir imágenes actualizadas de los distintos lugares en los que uno está enfocado, muy rápidamente. Un caso emblemático de esto es el del derrame de petróleo de la British Petroleum en la costa este de EE.UU., en mayo de 2010. Aparentemente hubo presiones del gobierno estadounidense para que Google Maps no actualizara las imágenes satelitales... Y gente independiente, por su cuenta, recurrió a estos métodos alternativos low-cost para sacar fotos aéreas de la gigantesca mancha de petróleo, y las dio a conocer públicamente en internet (ver http://publiclaboratory.org/place/gulf-coast).

Relátanos una crónica de tu primer viaje...


Ives Rocha - Alexei Dunaway
Como te decía, llegué a las oficinas del CEDAPS e hicimos un par de actividades con Alexei e Ives, como para ir interiorizándome del estado del proyecto, para conocer los aciertos pero también sus preocupaciones por lo que no funcionaba bien, y saber cuál era su escala de prioridades. Qué veían que se podía mejorar de lo que andaba mal. Los dos son personas excelentes, y yo remarcaría que eso es algo fundamental para que los proyectos funcionen. Se trata del famoso tema del peopleware, del que ya hemos hablado tantas otras veces (ver http://blog.ilabamericalatina.org/2011/10/las-10-necesidades-claves-que-hemos.html, punto 5). Si el implementador local no tiene el carácter y el empuje como para sobreponerse a las dificultades, el don de liderazgo, aunque le des la mejor plataforma, no va a funcionar... De la semana que estuve ahí, hubo dos días que los pasamos enteros en Borel.

Allí hicimos trabajo de campo con los jóvenes. Mi idea era ser prácticamente invisible... Presencié el workshop, les di una mano con la logística, porque cargaban cosas, repartían refrigerios, etc., y uno ayuda para agilizar las cosas. El grupo rondaba las 15 personas en el primer viaje, y en la segunda favela participaron más de 30. Se apuntaba a que fueran grupos de 25 chicos, de entre 11 y 20 años, más o menos... Por un lado estaba la líder de la comunidad, que era el nexo entre nosotros y la favela, que también participó del workshop. Llegado un momento, los chicos se dividieron y se les repartió un celular por grupo, y cada uno era liderado por un adulto. Yo fui con uno de los grupos, junto con Alexei, que lo encabezaba. Recorríamos la favela, y yo iba viendo las dificultades que se presentaban, como problemas de velocidad para encontrar la ubicación geográfica del celular, lo que provocaba que se impacientaran y descuidaran el reporte... Yo trataba de no intervenir ni de resolverles a los jóvenes sus problemas inmediatamente, a propósito, para poder identificar qué dificultades se les presentaban en el uso de la aplicación, y recién después de eso los ayudaba.

Profundicemos sobre los componentes de la plataforma tecnológica...


Hay dos componentes tecnológicos: un sitio web (http://locast.mit.edu/unicef), en el que se puede visualizar un mapa, diversas categorías de riesgos y los reportes ubicados geográficamente. Por otro lado están las imágenes aéreas captadas por los barriletes, que todavía no han sido volcadas en el mapa ni subidas al sitio de UNICEF. En algún momento se van a subir y van a ser visibles en la página. La etapa de los barriletes se hizo en Prazeres y Borel. En Urubus la suspendimos, por una serie de factores que complicaron su implementación. Las fotos que hay en el mapa son los reportes de riesgo hechos por los chicos, a través de celulares.

Ensamble de imágenes aéreas de Google Maps
¿Qué tal fue la receptividad de los niños y adolescentes durante el workshop?

Excelente. Ante todo se les hizo tomar conciencia de lo importante que era su participación en una experiencia de esta naturaleza, como verdaderos pioneros que iban a marcar la senda de los que vendrían detrás de ellos. Seguidamente se les enseñó el concepto de riesgo, de vulnerabilidad, de susceptibilidad ante desastres naturales y provocados por el hombre, y se les mostraron ejemplos. Después los chicos se separaron en grupos, y cada uno de ellos eligió un tipo de riesgo que iba a reportar durante la exploración, para mapearlo posteriormente. Las categorías que hoy pueden verse en el sitio surgieron de los workshops. Como todas las favelas tienen entornos y problemas parecidos, en general, las categorías convergen bastante. Tal vez usen palabras distintas para referirse a lo mismo, pero en definitiva se trata de entornos similares. Se contempla cualquier cosa con la que tú te topes y te parezca que podría implicar riesgos, por ejemplo: “Oh, aquí alguien se podría caer”, o “Este desagüe, esta cloaca o este amontonamiento de basura pueden desencadenar enfermedades”, etc. En ese sentido el proyecto es muy poco restrictivo, trata de no desalentar ningún tipo de reporte.

¿Qué otro tipo de indicaciones se les impartieron a los jóvenes durante sus recorridas?

Tendido eléctrico peligroso
Obviamente, que no se reportaran hechos de violencia ni nada que involucrase a individuos particulares. Se hizo mucho hincapié en no sacar fotos de personas, ni de situaciones violentas, ya que ello pondría en riesgo el proyecto y la seguridad personal de los chicos, como una manera de resguardar la integridad del que reporta, que encima es un niño. El foco estuvo puesto en lo ambiental. Este primer cimiento está constituido por los reportes subidos al sitio web, que sirven como herramienta de diagnóstico de vulnerabilidad de la comunidad: basura por todos lados, escaleras peligrosas sin barandas, baches en las calles que pueden impedir la circulación y el acceso de ambulancias, riesgo de desmoronamientos, en fin...  ¿Cómo llegan los datos al mapa? Si bien uno puede agregarlos a mano en el sitio, logueándose y accediendo a la opción “Add cast to this map”, la idea es que la subida de los reportes sea automática, si se dispone de conexión a internet. Entonces los chicos salen a recorrer el terreno, y cuando encuentran un riesgo abren la aplicación, sacan fotos y/o graban un video, agregan la descripción y esperan un poco a que el GPS los localice, como para que después esa foto sea subida al mapa en su ubicación correspondiente, lo cual es importante, porque a posteriori esto debería servir como una herramienta no sólo para diagnosticar sino también para actuar en consecuencia. El Gobierno –Defensa Civil– debería ocuparse de solucionar esos problemas puntuales.

¿En qué consistió específicamente tu trabajo? 


En oficiar de puente entre la realidad del trabajo de campo y el equipo tecnológico. Cuando llegué allá me di cuenta de que había un montón de cosas que no funcionaban de ninguna manera... De hecho, el primer workshop en el que participamos nosotros no terminó bien... Fue bueno en cuanto a que los chicos comenzaran a foguearse con los conceptos de riesgos socio-ambientales y demás, pero la aplicación no funcionaba. Había dos tipos de problemas. Uno era de diseño de interacción: la aplicación presentaba varios problemas que hacían que los chicos necesitaran demasiada paciencia para lograr llevar a buen puerto un reporte. Y cuando una aplicación requiere del usuario demasiada paciencia, automáticamente pierde su efectividad...

Por el otro lado había inconvenientes técnicos: para entender esto hay que ver cómo sigue el workshop. Recorríamos la favela con los chicos, ellos sacaban fotos y agregaban descripciones, y al otro día, o al siguiente, se les mostraban sus reportes ya volcados en el website. “Este reporte que tú haz hecho ahora es público para todo el mundo desde este sitio, y ahora tiene visibilidad. Cualquier oficial del gobierno, cualquier ciudadano de Río o del mundo abre esto y ve que tú en la esquina de tu casa tienes un poste de luz a punto de caer”. Esa parte del workshop es crucial, porque se termina de cerrar el círculo. Bueno, la cuestión es que no funcionaba... Los jóvenes enviaban sus fotos con los reportes, pero eso nunca llegaba al mapa...


No olvidemos que las particularidades de este contexto  –se trata de favelas, de niños y adolescentes, hay mala conectividad a internet, etc.– provocaron que una aplicación de probado funcionamiento en otros tipos de ambientes resultara inadecuada y difícil de utilizar en el marco de este proyecto. Éste es un ejemplo de manual de nuestro principio de diseño bottom-up: para sortear las dificultades era fundamental contar con miembros del equipo de diseño en el campo, que analizaran la aplicación a la luz de los problemas específicos que este contexto particular ponía sobre el tapete. Nuestro trabajo in-field en Río sirvió para potenciar la excelente labor del MIT en EE.UU.

Y en cuanto a las fotos tomadas con las cometas, como te decía antes, la ejecución de esa parte del workshop, a cargo de la gente del CEDAPS, desde mi punto de vista, ha sido impecable. La actividad tiene valor para mostrarles a los chicos una técnica súper barata de generar imágenes aéreas de su comunidad, pero insisto en que el énfasis en la verdadera participación ciudadana viene por el lado de los reportes vía celular.

Continuará...

En el próximo capítulo de esta crónica te relataremos cómo en poco más de un mes, entre el primer taller y el segundo, se logró optimizar la plataforma, e incluso podrás conocer algún caso concreto que ilustre el impacto tangible de esta iniciativa. Acaso la clave para comprender una gestión eficiente de diseño de interacción resida en un lema sencillo pero bastante gráfico elegido por el ex CEO de InSTEDD Eric Rasmussen para ilustrar sus experiencia en Haití luego del terremoto de enero de 2010, y que se ha convertido en la piedra basal de nuestra filosofía de trabajo:  “If you don't go, you don't know” (ver IxDSA 2011: El diseño de interacción en la respuesta ante emergencias y desastres), lo que podría ser traducido, conservando la rima del inglés, como  “Si no vas, nunca sabrás”...

Ir a Trabajando junto con UNICEF en la mitigación de riesgos socio-ambientales en las favelas de Río. Parte II.

1 comentario:

  1. Trabalho maravilhoso e fundamental para o desenvolvimento saudável das famílias, especialmente das crianças e adolescentes! Parabéns!!

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