es un reconocido científico chileno formado académicamente en los EE.UU., pero que acaso llame más la atención por la marcada impronta humanitaria de la que ha dotado a todos sus proyectos e investigaciones. Bastan tan sólo unos pocos minutos de charla para comenzar a empatizar con él y su interesante historia de vida... Sumamente amable y verborrágico, asombra por su humildad, que contrasta con el apabullante currículum que lo identifica: ingeniero y físico graduado en la
, y su doctorado en implementación y evaluación de sistemas informáticos entre el MIT y la
. Trabajó en entornos de bajos recursos en Perú y África, y ha desarrollado proyectos de alto impacto social en EE.UU., Chile y Perú, incluyendo la implementación de un sistema informático en más de 250 centros de salud de este último país.
Las herramientas tecnológicas que Uds. han desarrollado en eHealth Systems, como por ejemplo MiDoctor, obviamente precisan de un entorno digitalizado para funcionar, ¿verdad? ¿Cómo se las ingeniaron para utilizar esta aplicación en el marco de los sectores más vulnerables?
Bueno,
MiDoctor fue diseñado precisamente para el sector público, y dispone de tres formas de ingreso: 1) La primera consiste en cargar el formulario dentro del sistema; este sistema provee formularios en los que se deben ingresar los datos necesarios para que la plataforma pueda comenzar a monitorear a los pacientes; 2) La segunda manera es una planilla Excel. Si el centro carece de fichas electónicas pero maneja los datos de los pacientes, por ejemplo, en una planilla Excel, ello se puede articular perfectamente con nuestra plataforma. Adicionalmente, también se pueden incorporar servicios web entre el sistema clínico y MiDoctor; 3) Por ahora hemos tratado de no incursionar en el campo del diagnóstico, sino simplemente de informar mediante llamadas automatizadas y SMS, justamente para que el costo de implementación para el centro médico en cuestión, y para el paciente, sea lo más bajo posible. En ese sentido, cualquier persona que tenga un teléfono celular puede usar MiDoctor.
¿Han logrado algún tipo de acuerdo con las operadoras telefónicas de Chile como para reducir los costos de los SMS y tornar más accesibles sus servicios?
No, lo que hicimos fue contratar a un integrador. Aquí cualquier acuerdo con las telefónicas es extremadamente engorroso, como en todas partes... Por eso recurrimos a integradores, lo que nos permite utilizar nuestros sistemas en otros países. Prefiero un integrador que ya tenga cerrados acuerdos con las otras empresas telefónicas de los demás países, o si nosotros vamos a otros países, buscar otros integradores con mejores planes para desplegar nuestro sistema. Y sucede los mismo tanto para las llamadas como para los SMS. Uso integradores diferentes, y me armé un listado de esos distintos operadores.
Cuéntanos un poco más acerca del contenido de esos SMS. Por ejemplo, ¿envías mensajes de contención emocional a los pacientes?
Nosotros hemos comenzado enfocándonos en pacientes con enfermedades crónicas, y más específicamente en diabéticos, y por ello los mensajes de texto apuntan principalmente a los cambios en el estilo de vida y a la medicación. Pero ahora estamos evaluando un proyecto para extender este sistema a adolescentes en situaciones de riesgo, y ahí sí vamos a incursionar en SMS de contención emocional, o en otras formas de ir integrando a esos jóvenes con su comunidad.
Habrás investigado y leído acerca de los estudios científicos que revelan el alto impacto de los SMS para lograr mayor adherencia a los tratamientos, sobre todo en el caso de pacientes crónicos, como por ejemplo portadores de HIV...
Sí, y precisamente ahora estamos haciendo un estudio juntamente con un hospital en el sur de Chile. Allí implementaremos nuestra plataforma aplicada a un servicio suyo. Vamos a efectuar un estudio randomizado, aleatorio, de tres grupos: 1) un grupo que recibe una llamada; 2) otro que recibe una llamada más dos SMS; 3) un tercer grupo que continúa en la forma actual, es decir, sin llamadas ni SMS. De esa forma podremos medir el impacto, en este caso, respecto de la inasistencia a los controles periódicos, más que en cuanto a la adherencia a los medicamentos. Esto sería como un primer acercamiento no sólo para implementar nuestro sistema, sino también para medir y demostrar el impacto que éste puede tener en un ambiente latinoamericano, semi-rural y de medianos y bajos ingresos.
¿eHealth Systems sólo abarca Chile?
Recién estamos instalándonos. La empresa, totalmente consolidada con sus socios, lleva tan sólo poco más de un año. Por lo tanto, recién estamos empezando a hacer estudios de mercado, y a detectar dónde nuestra tecnología tendría mayor impacto. Éste es el primer paso, pero estamos evaluando seriamente extendernos hacia otros países de América Latina. Hemos tenido conversaciones con administraciones de la Argentina, y otras en Colombia, por ejemplo.
¿Qué pasa si te topas con entornos muy interesados en implementar tus aplicaciones pero que carecen de recursos? ¿Todas tus herramientas son open-source?
MiDoctor, básicamente, está desarrollado sobre open-source, aunque la plataforma no es 100% de código abierto.
Claro, y esa parte customizada conlleva gastos adicionales. Presumo que tus herramientas no deben ser excesivamente costosas, si bien precisan una instalación paga, y luego devengan los cargos propios de las llamadas telefónicas y los SMS. ¿Has pensado en implementar algún sistema de poolfunding para que diversos grupos se alíen y puedan abaratar costos, o todavía estás lejos de llegar a semejante instancia?
No, todavía no hemos llegado a esa instancia, porque nuestro sistema está diseñado para que funcione con cada institución que contrata nuestros servicios. Creo que lo que dices acerca del poolfunding es una muy buena idea, pero eso requiere que las organizaciones estén dispuestas a integrar y compartir la información que ellos tienen. Pero, de todas maneras, aún no se nos ha presentado una situación en la que debamos barajar dicha alternativa. Ten en cuenta que este tipo de tecnología nunca antes se había implementado aquí, en Chile. Las clínicas privadas tienen call-centers a través de los cuales sus empleados efectúan este tipo de llamadas. Y el sistema público no tiene ningún sistema, ni de monitoreo, ni de llamadas recordatorias de asistencia a las citas. El rango de inasistencias es del 20 al 40%, dependiendo de la especialidad médica y de la ubicación geográfica. Y no es que Chile sea especialmente deficiente en ese sentido, sino que se trata de una tendencia mundial, sobre todo en los países en desarrollo. Y para completar un poco tu pregunta acerca de los códigos abierto y cerrado, nosotros tenemos este componente de customización, que es de código cerrado, pero cualquier mejora que nosotros introduzcamos en el sistema y que no forme parte de nuestra ventaja competitiva, sí se libera abiertamente a las comunidades que implementan este tipo de herramientas. Lo que ocurre, de nuevo, es que como recién estamos empezando, estamos viendo lo que implica posicionarnos como una organización que usa código abierto a nivel comercial en Latinoamérica. No hay mucha experiencia en ese ámbito, todos estamos recién aprendiendo... Junto con otras instituciones que promueven el open-source hemos creado una página web:
http://www.chilefloss.com (Empresas FLOSS [Free/Libre Open Source Software] en Chile), que está enfocada en empezar a crear una lista de aquellas organizaciones que usan código abierto, a efectos de constituir una comunidad virtual e ir aprendiendo juntos cómo se implementa esto, y eventualmente hacerlo extensivo a toda América Latina.
Todos somos aprendices en este aspecto... Nosotros, en el iLab América Latina, también estamos incursionando en un terreno hasta ahora casi inexplorado en la región, y más allá del tema del open-source, habría que dilucidar cómo gestionar la cooperación entre las distintas organizaciones que lo aplican, para que no haya un montón de individualidades haciendo lo mismo, esforzándose por reinventar la rueda, cuando podría utilizarse un desarrollo en el que otros ya han invertido tiempo y dinero. ¿Qué sentido tiene que tres desarrolladores al mismo tiempo estén desvelándose por crear una plataforma de mensajería SMS eficiente, cuando podrían estar articulando lo ya existente y emplear ese tiempo ahorrado en incursionar en áreas hasta ahora inexploradas? El quid sería cómo complementar desarrollos, en vez de sumar más de lo mismo, ¿verdad?
Exacto, estoy completamente de acuerdo, y muy especialmente en el ámbito de la salud, que es el que mejor conozco, donde las necesidades y los requerimientos son tan complejos... En ese ámbito, crear de nuevo, desde cero, un sistema para el manejo clínico de algo determinado tiene un costo altísimo, y conlleva una probabilidad de fracaso muy alta. Ahí también estoy completamente de acuerdo en ver cómo complementarse. Habrá organizaciones que provean servicios, y otras, como por ejemplo ONGs o universidades, que usarán estos sistemas, y habrá que ver cómo se van vinculando entre todas.
Continuemos hablando de tu presente profesional. ¿Sigues vinculado con PIH?
Sí, a través de la Escuela de Medicina de Harvard. Y mi tercer trabajo o rol actual es en el ámbito de GHDonline, que tiene como objetivo mejorar la salud de las poblaciones vulnerables en todo el mundo mediante la sistematización del estudio de campo y la rápida difusión de los conocimientos entre los profesionales, a través de una serie de iniciativas coordinadas. Yo soy uno de los moderadores de la comunidad de informática médica
Global Health Delivery Project. Somos unas 1500 personas interesadas en la informática médica en zonas de bajos recursos y poblaciones vulnerables. Pero la mayor parte de mi tiempo se la dedico a eHealth Systems, desde hace más de un año. Si bien yo ya tenía cierta experiencia en implementar sistemas en zonas de bajos recursos, la parte comercial del emprendimiento es nueva para mí, y ha sido un gran aprendizaje.
Tú eres un asiduo concurrente a convenciones y summits sobre mHealth, como por ejemplo el Symposium on mHealth Strategy de Lima, en marzo de este año, donde lo conociste a Nicolás di Tada, Director Regional del iLab. Eso te da un pantallazo global acerca de las dificultades técnicas que experimentan la mayoría de los trabajadores de la salud del mundo. Si tuvieras que desarrollar alguna plataforma tecnológica ideal que resolviera estos escollos principales que has detectado, ¿qué características debería tener? ¿Cuáles serían los obstáculos prioritarios a sortear?
En realidad, hay tantas oportunidades de mejora, tantas cosas por perfeccionar, por no decir “problemas”, que se hace difícil sistematizar la detección de deficiencias prioritarias... Cada uno de esos escollos quizás requiera soluciones similares, todo un set de herramientas, desde la ficha clínica electrónica hasta sistemas de mensajería de texto, llamadas automatizadas, sistemas de telefonía móvil para ingresar y visualizar datos... Entonces, más que la visión tecnológica, en general, decimos: "A ver, ¿cuál es el problema que hay que solucionar?", y luego adaptamos la tecnología a eso. Pero, sea cual fuere la tecnología a implementar, creo firmemente en que el código abierto es algo fundamental que ayuda, primero, a que se haga bien, y también a que pueda ser más sostenible en el tiempo. He llegado a la conclusión de que para una gestión de cambio, sólo el 20% es materia de tecnología. El 80% restante es “peopleware”, es decir, tiene que ver con cambiar la mentalidad de la gente, la estructura administrativa, el procedimiento organizacional, incluyendo cuestiones como productividad de los desarrolladores, trabajo en equipo, dinámicas de grupo, gestión de proyectos, etc. Primero se debe cambiar eso, y recién después incorporar la tecnología, porque de lo contrario la plataforma hará agua por todos lados... En Hawaii, por ejemplo, hubo un caso muy famoso de incorporación de tecnología costosísima para la atención de la salud, pero ni los médicos ni el resto del personal clínico habían sido integrados adecuadamente dentro del proceso previo de desarrollo, y algunos otros lo boicotearon, simplemente por prejuicios, por creer que la plataforma competía contra ellos. De esa manera, por este y otros tantos factores, el sistema de salud sufrió pérdidas millonarias, y el proyecto obviamente fracasó...
InSTEDD está colaborando con OpenMRS, intregrando su plataforma de mensajería Nuntium...
Sí, estoy al tanto, pero por el momento no fue preciso que recurriéramos a
Nuntium, ya que en nuestro caso el módulo de SMS para MiDoctor es muy específico y funcional a nuestras necesidades; fue una de las aplicaciones más sencillas de todas. Simplemente precisamos enviar SMS. No necesitamos segmentar el envío según grupos diferenciados, ni recibir feedback, por lo que pudimos prescindir de una mayor sofistificación. Pero no descartamos que en el mediano o largo plazo integremos nuestra plataforma con aplicaciones más avanzadas, como Nuntium, por ejemplo.
¿Y cómo salvan la brecha que se produce al prescindir de feedback, o sea, de SMS de vuelta por parte de los beneficiarios de sus servicios?
Recurrimos a las llamadas automatizadas. Verás, la persona que envía el SMS paga. Y si bien existe la opción de cobro revertido, en general esto no es conocido por la mayoría de los usuarios. Entonces nosotros asumimos a priori que si les solicitáramos a los destinatarios que nos respondieran esos SMS, esto no funcionaría. Por eso usamos llamadas automatizadas. En el caso de los mensajes de texto, el sistema envía un SMS que dice, supongamos: “Recuerda que mañana a las 15:00 hs. tiene una cita”; en el caso de las llamadas automatizadas, en cambio, contamos con mensajes previamente grabados por una locutora, y dependiendo de lo que surja de la historia clínica del paciente, el sistema lo llamará a la hora que él haya escogido y le dirá, por ejemplo, “Queremos hablar con XX, por favor digite su fecha de nacimiento para asegurarnos de que se trata de Ud.”; y una vez hecho esto, continúa: “XX, le recordamos que Ud. tiene una cita el jueves a las 15:00 hs. Presione 1 si va a concurrir a la cita, o presione 2 en caso contrario”. Así obtenemos el feedback de los pacientes. De la misma manera, se pueden hacer llamadas de otra naturaleza, como por ejemplo preguntando si tienen alguna duda acerca de sus medicamentos, o si han efectuado la toma correspondiente durante la última semana...
¿Cual de todos tus proyectos te entusiasma más? ¿Cuál se acerca más a las utopías de tu generación en las épocas de militante universitario y posteriores a tu graduación?
Definitivamente, eHealth Systems, ya que conjuga todos esos elementos sobre los que he ido trabajando. Pero lo que más me interesa de este proyecto es justamente el aspecto de poder extender el servicio a muchas otras organizaciones que trabajan en el campo de la ayuda humanitaria. En el caso de mi doctorado, con PIH, si bien uno crea tecnologías y las implementa en los lugares donde trabaja, me interesa que puedan venir otras organizaciones, de otros lados, y me digan: “Me gustaría poder usar este sistema”. Esa expansión hacia otras regiones actualmente no se lleva a cabo... Por mi experiencia con las organizaciones con las que he trabajado, es muy difícil hacerlo, porque uno se focaliza sólo allí donde está trabajando. Entonces lo que a mí me entusiasma mucho es justamente poder estar al frente de una compañía que pueda implementar sistemas destinados a las ONGs que quieran usarlos. Y ésa es la funcionalidad principal que más me atrae.
Hubo un Encuentro IMeCA –Informática Médica Código Abierto– en 2009 en Perú, y otro en 2010 en Nicaragua. ¿Este año se repetirá la experiencia? ¿Dónde se llevará a cabo?
Muy buena pregunta... De hecho, en los grupos online que coordino la hicieron por estos días... Sí, creo que repetiremos la experiencia, pero aún no sabemos exactamente cuándo ni en qué país será el próximo Encuentro
IMeCA. Hay una propuesta para que sea en Colombia, y otra para hacerlo acá, en Chile. Por lo general se hace en octubre, o más hacia fin de año. La experiencia con IMeCA es muy productiva, ya que permite mostrar a otras organizaciones lo que significa el código abierto aplicado a la Medicina. Hemos comprobado que todavía hay muchos mitos o desinformación al respecto, y estos encuentros sirven precisamente para esclarecer y despejar dudas. O sea, por un lado se explica lo que es la tecnología open-source aplicada a la salud, y por el otro se vincula entre sí a las organizaciones receptivas a usar este tipo de plataformas.
Para finalizar esta entrevista, ¿qué fue de la vida de tu prima?
Bueno, ella está realmente muy bien. Luego de que le pusieron la prótesis en su pierna se quedó a vivir en los EE.UU. Se casó con un estadounidense, tienen tres hijos y actualmente residen en Minnesota. Ha seguido adelante con su vida, superando el trauma inicial de haber perdido su pierna, e incluso ha llegado a participar como atleta en los Juegos Paralímpicos –torneos olímpicos en los que compiten personas con discapacidad–, y hasta ha ganado varias medallas...