viernes, 21 de octubre de 2011

Las 10 necesidades claves que hemos detectado en las ONGs y demás organismos sociales de América Latina


El iLab América Latina está cumpliendo sus primeros 6 meses de vida... Nos parece que ésta es una excelente oportunidad para compartir públicamente algunos de los aspectos más trascendentes de todo lo que hemos aprendido en dicho lapso, a partir de haber entablado relaciones con más de 40 organizaciones de la Argentina, Chile, Uruguay, Colombia, Guatemala, México, Perú y Haití, que se desenvuelven en alguna de las cuatro grandes áreas abarcadas por InSTEDD: salud, emergencias, desarrollo y defensa de las libertades individuales.

Este intercambio fructífero con ONGs, agencias gubernamentales, fundaciones, universidades, departamentos de RSE de empresas del sector privado y demás organismos de cooperación, nos ha permitido detectar problemáticas y brechas tecnológicas recurrentes, primer paso obligado antes de comenzar a abordar mancomunadamente la búsqueda de soluciones compartidas a efectos de sortear con éxito todas esas dificultades.

Nos interesa que este diagnóstico preliminar les pueda servir a la mayor cantidad posible de miembros de organizaciones abocadas al bien público, que seguramente se sentirán identificados con algunos de los ítems que pasaremos a detallar, y que también nos devuelvan su feedback y nos comenten sus experiencias particulares. Son épocas propicias para compartir conocimientos, para aprender de los propios errores, pero también para vernos reflejados en los testimonios de los demás, y si es preciso, corregir el rumbo.

Habiéndonos nutrido del valioso aprendizaje previo del equipo de InSTEDD, producto del despliegue de su primer laboratorio de innovación en Camboya y de su experiencia en otras regiones del mundo, desde el principio supimos que una de las claves para lograr el impacto social deseado es la colaboración, con foco en los recursos humanos locales, trabajando en el terreno a partir de un diseño botom-up, es decir, escuchando y atendiendo a las necesidades de los que serán los futuros beneficiarios de nuestras herramientas, de manera dinámica e iterativa, formulando prototipos y desplegándolos lo antes posible, y superando los defectos con celeridad, todo ello en un marco de saludable cooperación internacional.

La génesis de los laboratorios de innovación de InSTEDD

Algo poderoso sucede cuando profesionales con distintas habilidades se juntan para llevar a cabo alguna tarea en la que creen profunda, visceralmente, que está alineada con sus principios éticos y valores más elevados, y que saben que contribuirá a mejorar la calidad de vida de los más necesitados. Esto promueve la búsqueda de las condiciones que propicien un buen entorno de trabajo multidisciplinario, donde la cooperación pueda expandirse sin limitaciones. El entusiasmo es contagioso. El mundo ya alcanzó a comprender que por más brillante que sea una persona, sola y aislada no llegará a ningún lado... La colaboración pasó a ser un "must", un requisito obligatorio, y no sólo una opción más entre tantas otras. El mundo se cae a pedazos, y en medio del caos aparece la solidaridad, la unión de miles de seres de orígenes dispares que le confieren a la vida otro significado y un mayor sentido.

Hoy, como nunca antes en la historia, asistimos a un fenómeno que crece a la par que las numerosas crisis y el desorden generalizado. Mientras que cada vez hay más individuos escépticos, materialistas a ultranza o que apenas atinan a preocuparse por su propia subsistencia, paralelamente, surgen nuevas generaciones de jóvenes idealistas, entusiastas del activismo, con ganas de ayudar al prójimo. Se trata de gente solidaria que hoy cuenta con redes sociales gigantescas que antes no existían, y que permiten modernas formas de colaboración, como la del crowdsourcing, que se ha convertido en una usina de ideas innovadoras, producto de la inteligencia y la creatividad de muchísimas personas trabajando al unísono para encontrar soluciones a problemas puntuales.

Y todo ese acervo es, precisamente, el caldo de cultivo, la piedra basal sobre la que crecen los laboratorios de innovación: una suma de voluntades llevada a su máxima expresión. Hubo gente que se dio cuenta de esto antes que nadie, verdaderos adelantados a su época. Larry Brilliant, destacado médico reconocido en los foros científicos internacionales por su denodado trabajo en las áreas de la medicina preventiva y de la salud pública en poblaciones altamente vulnerables, e ilustre fundador de InSTEDD, fue uno de ellos...

Por sólo dar un ejemplo representativo que nos ponga en perspectiva, en estos días la comunidad virtual de Avaaz.org alcanzó nada menos que los 10 millones de miembros... Pero cuando Brilliant emprendió su cruzada para derrotar a la viruela, en los '80, ni siquiera existía internet, ni computadoras personales, ni mucho menos dispositivos móviles... Él fue uno de los artífices de la convocatoria de 150 mil médicos, de todas las nacionalidades, que en la India fueron puerta a puerta, visitando mil millones de familias, después de haber impreso 2 mil millones de fotos de un niño con viruela –imagen desgarradora, que podrás ver en el video que te presentaremos seguidamente –, y finalmente lograron erradicar esta terrible enfermedad infecto-contagiosa.

En aquellos días ésa era la única manera de relevar los casos de viruela no declarados en la India, último foco rebelde de la pandemia: yendo casa por casa, mostrando la foto y preguntando si algún miembro de la familia presentaba esos síntomas, para luego proceder a suministrarle la asistencia necesaria que culminaría con su curación. Este accionar valeroso, multitudinario y bien organizado fue el germen de lo que más tarde se convertiría en InSTEDD, la fuente de la que pocos años después emanarían sus dos laboratorios de innovación.

El video fundacional de InSTEDD que verás a continuación, la disertación emblemática de Larry Brilliant en TED en el año 2006, es un referente obligado para todo aquel que se interese en comprender nuestra filosofía de vida: el trabajo de campo proactivo elevado a su máxima expresión; la tecnología puesta al servicio de los más necesitados; el trabajo mancomunado de expertos en distintas disciplinas, aunados por una causa común: diseñar herramientas innovadoras que permitan construir un mundo más solidario. La frase acuñada por Brilliant en esa oportunidad, "Detección temprana, respuesta temprana", prácticamente se ha transformado en un grito de guerra, un mantra ineludible para todos aquellos que trabajamos en el ámbito de la ayuda humanitaria.


¿Cómo siguió esta historia? Pues bien, Larry ganó uno de los tres Premios TED de ese año, y con ese dinero, sumado a fondos aportados por Google.org y la Rockefeller Foundation, creó InSTEDD. Al año siguiente, bajo la supervisión del Dr. Dennis Israelski, InSTEDD funda en Camboya su primer laboratorio de innovación, el iLab Phnom Penh, actualmente denominado iLab Sudeste Asiático. Ese mismo año se crea el Programa de Colaboración de la Cuenca del Mekong, en apoyo de la red MBDS (Mekong Basin Disease Surveillance Network).

A partir de 2008 Manas Technology Solutions, una empresa de software innovador con base en Buenos Aires, comienza a colaborar activamente con InSTEDD en el desarrollo de las herramientas que componen su plataforma tecnológica y encarando proyectos conjuntamente. Los miembros de Manas comienzan a viajar con asiduidad al sudeste asiático, involucrándose a fondo con los proyectos y con las comunidades locales, y asumiendo los desafíos como propios, con un notorio nivel de compromiso. Esta interesante sinergia sería el germen de lo que tres años después derivaría en el iLab América Latina.

Ese mismo año se emplea exitosamente GeoChat en la lucha contra la gripe aviar, y se concertan acuerdos con el gobierno de Tailandia. En 2009 se extiende la aplicación de GeoChat al MBDS, incluyéndose a Camboya y Laos. En 2010 InSTEDD aplica EIS/Riff en Haití, luego del terremoto devastador, y GeoChat es utilizado para contrarrestar una epidemia de dengue. Ese mismo año se trabaja en colaboración con comunidades en Myanmar, y se diseña y aplica la Reporting Wheel. Finalmente, en abril de 2011 se crea el iLab América Latina, con base en la ciudad de Buenos Aires. Henos aquí...

Antes de pasar a enumerar las 10 necesidades claves de las organizaciones abocadas al bien público que hemos detectado, nos gustaría compartir contigo el video sobre los laboratorios de innovación de InSTEDD que hemos producido junto con Story Tellers For Good en ocasión de nuestro lanzamiento, ya que consideramos que es una manera expeditiva de que en tan sólo 5 minutos sintonices nuestra frecuencia, conozcas a algunos de los miembros del staff y hasta empatices con nuestra causa...


Ahora sí, pasaremos a desglosar los 10 ítems prometidos. Comenzaremos por las dificultades más "livianas", las más comunes y de más fácil resolución, que incluso permiten un abordaje un tanto descontracturado, y luego proseguiremos con las de mayor gravedad, que acaso ameriten un tratamiento más serio y formal...

1) Nuestra página web atrasa unos diez años...
Éste es uno de los problemas más recurrentes, especialmente entre las ONGs de menores recursos económicos –por cierto, la gran mayoría de ellas–. Cuando nos topamos con organizaciones que deben cubrir necesidades muy básicas, como el desarrollo de su sitio web, reconfigurar sus mecanismos de comunicación, transmitir su mensaje más eficientemente, beneficiarse de las plataformas de social media o lograr que los visitantes de su página se involucren más, las ponemos en contacto con los miembros de Wingu, con quienes hemos establecido una alianza estratégica para estos menesteres. Ellos se especializan en satisfacer este tipo de requerimientos, y de más está decir que lo hacen muy bien, recurriendo todo lo posible a herramientas gratuitas, open-source o subvencionadas para ONGs, como por ejemplo Google Apps. Ése sería el primer escalón de informatización y de ingreso al mundo web, incluyendo las redes sociales.

La gente de Wingu permanentemente dicta cursos y seminarios para ONGs –ver NGODay de Microsoft: Tercer Encuentro de Tecnología para ONGs (Buenos Aires - Montevideo)–, en los que las adiestra para que aprendan a aprovechar las oportunidades web, herramientas de gestión, redes sociales e e-mail marketing, capacitación en el aprovechamiento de aplicaciones gratuitas de Google, servicio de administración de contenidos y asesoramiento en planeamiento estratégico para la incorporación de tecnología. Es vital comprender la importancia de las redes sociales, cómo incrementar el klout –que, aclarémoslo, no es el nombre de un embutido alemán–, y que se trata de una de las vías más eficientes y económicas para acceder al público masivo y lograr un alto impacto.

2) ¿Debo hipotecar mi casa para poder acceder a un buen sistema de CRM?
Este segundo ítem de alguna manera está relacionado con el anterior, aunque un escalón más arriba. El equipo de Wingu también brinda asesoramiento en cuanto a CRM (Customer Relationship Management: software para la administración de la relación con los clientes), pero el iLab podría llegar a tener injerencia en escenarios de mayor complejidad, sobre todo cuando es necesario articular las herramientas de CRM con otras dentro de una misma plataforma para satisfacer necesidades muy específicas. Aplicaciones como Highrise o  SalesForce son mucho menos costosas de lo que la gente supone, y cubren muchas de las necesidades de las organizaciones con las que hemos tratado. Highrise es ideal para aquellas que no manipulan volúmenes de información demasiado grandes, y que necesitan manejar eficientemente sus contactos, disponer de una base de posibles fuentes de financiamiento, donantes y voluntarios, y gestionarlas de una manera más profesional, elevándose así por encima de la informalidad propia de los emprendimientos hechos "a pulmón".

Si bien SalesForce es una opción mucho más potente y robusta, tampoco es excesivamente cara. Esta plataforma es más integral que la anterior, y dispone de herramientas analíticas que permiten generar reportes de todo tipo. Highrise, en cambio, está mucho más centrado en la gestión de agendas que en el proceso interno de organización, y facilita el rastreo del historial de todo el flujo de comunicaciones, e-mails, minutas con reseñas de conclusiones de reuniones del staff o con clientes y tareas de seguimiento de negociaciones. El buen manejo de los contactos es algo fundamental para que una ONG o empresa social pueda desenvolverse adecuadamente, al igual que lo es para cualquier compañía convencional.

3) Mi reino por una base de datos decente...
Continuamos ascendiendo en la escala alimenticia... Este tercer ítem recurrente también es una de las constantes más comunes, y está emparentado con el anterior. En este caso se trata de optimizar bases de datos que trasciendan la mera gestión de CRM y estén orientadas a cumplimentar tareas más complejas, con múltiples propósitos. Como nuestra metodología de trabajo consiste en escuchar a la gente, tomar nota de sus requerimientos y luego pasar tal vez una o dos jornadas con ellos escrutando cuáles son los desafíos que deben afrontar en el día a día, muchas veces la solución resulta más sencilla de lo que parecería a priori. Por supuesto, esto no siempre es así, y en cada caso en particular será necesario evaluar de qué manera corregir las falencias de bases de datos inoperantes o insuficientes para procesar información relevante. A su vez, esta brecha es crucial para poder dar los pasos siguientes. Es imposible implementar funcionalidades más complejas si previamente no se gestiona el flujo de datos mediante una plataforma robusta y escalable.

4) “Nuestra organización 'enviudó' de su único programador, que encima no dejó testamento...”
Otro fenómeno que detectamos con asiduidad es el de la dependencia “perversa” –permítasenos este calificativo– de un único programador que montó un plataforma hace tiempo y después se alejó de la ONG, por el motivo que fuere, dejándola completamente desvalida, habida cuenta de que el sistema fue diseñado para ser 100% “programador-dependiente”, pero no de cualquier programador, sino justamente del prófugo... Además de tratarse de una modalidad de desarrollo totalmente obsoleta a esta altura del partido, presenta dificultades adicionales, como el hecho de tener que rezar para que la única persona que tiene acceso al sistema no se olvide nunca de la contraseña, o de que toda la plataforma penda de un precario Access alojado en una humilde PC, en vez de estar disponible en la Nube, por ejemplo.

Es imperioso que las organizaciones se vayan orientando hacia la independencia tecnológica, buscando alternativas operativas que las liberen de este tipo de encrucijadas, tan comunes en el mundo de las OSCs. La plataforma de InSTEDD está pensada justamente para sortear estas vallas. Por supuesto que podrás solicitar la ayuda de un programador para que te dé una mano ante distintos desafíos, pero siempre partiendo de una plataforma que no va a depender exclusivamente de él... La filosofía de las herramientas open-source, como las nuestras, se ubica exactamente en las antípodas de esta postura de trabajar en compartimentos estancos. Es importante destacar que detrás de las plataformas de código abierto hay una gran cantidad de personas con mucha capacidad y ánimo cooperativo. Esa comunidad dinámica se encarga de mejorar las herramientas, que a su vez podrán ser reutilizadas por todo aquel que lo necesite, beneficiándose notablemente con dichos aportes.

5) El poder del peopleware, y la necesidad de gestar modelos replicables y escalables
Este quinto factor marca un punto de inflexión en la vida de una organización. Hemos conocido casos muy interesantes de ONGs que se desempeñan especialmente en áreas de desarrollo como vivienda, acceso a servicios esenciales o educación, y que han acumulado muchos años de valiosísima experiencia en el desarrollo de peopleware –aunque desconozcan que se lo llama de esa manera–, es decir, la gestión eficiente de los recursos humanos, desde el terreno, el trato cara a cara con los beneficiarios, la organización de procedimientos administrativos funcionales, independientemente de la tecnología que corra por debajo, y que se han sumergido con un compromiso encomiable en la ejecución de obras de infraestructura en entornos de muy bajos recursos, por ejemplo. Tienen mucho entrenamiento en su haber, han pergeñado un know-how que ellos manejan mejor que nadie, habiendo aprendido a generar una serie de procesos que decididamente funcionan bien, y en algunos casos hasta han contratado a consultores externos, expertos en el diagnóstico de procesos de desarrollo social, de manera de capitalizar toda esa historia de vida y poder analizarla para sacar conclusiones. Así transforman su experiencia en conocimiento, que luego podrá ser aprovechado para replicar ese modelo en otros lugares, dotando a su gestión de un significativo valor agregado.

Y aquí se presenta el gran escollo de la escalabilidad de una plataforma. Un prototipo puede funcionar muy bien en un universo reducido de unas 200 familias, ¿pero qué sucede si precisamos extenderlo a 10.000 familias? Tal como nos comentaba Joaquín Blaya en una entrevista que nos concedió recientemente, si tienes resuelto el peopleware, tienes resuelto el 80% del problema... La incidencia de la tecnología (hardware + software) representa tan sólo del 20% restante... Comprender esto es vital. Solucionar el atascamiento que impide que la organización se expanda por problemas técnicos de sobresaturación de sus sistemas u otras limitaciones operativas es mucho más sencillo y económico que tener que desplegar todo el sistema desde cero, incluyendo las falencias que habría que cubrir si no se dispusiera del peopleware. El problema de volumen y de logística se resuelve con una plataforma más robusta y ubicua. En un escenario así es mucho más fácil incorporar innovaciones tecnológicas y lograr que el impacto sea positivo. Ya se alcanzó una cierta madurez en la gestión de recursos humanos, se tienen muy aceitados todos los mecanismos a nivel organizacional, y el hecho de poder condensar toda esa experiencia en un sistema informático permite facilitar muchísimo la replicabilidad de sus procesos, que los hará extensivos a otros grupos humanos con similares carencias.

6) Urgencia por gestionar una red de fuentes confiables de información y de respuesta ante catástrofes
Nuestra experiencia en Haití, sumada a la de tantas otras organizaciones con las que hemos tenido la oportunidad de compartir precisiones en el marco del Foro Virtual sobre el Uso de las Nuevas Tecnologías y Redes Sociales en la Acción Humanitaria, organizado por OCHA Colombia, nos hace tomar conciencia de la imperiosa necesidad de acelerar el flujo de la información, y tornarlo más confiable para una mejor gestión de respuestas ante desastres naturales. Desde la toma de datos hasta su visualización y análisis. El flujo eficiente de los datos es un factor crítico para una correcta toma de decisiones. Luego es preciso el seguimiento y monitoreo de la efectividad de las acciones que se hayan desplegado para responder ante cada uno de los eventos (inundaciones, sismos, deslaves, etc.). La gente del CENACIDE –Guatemala– nos comenta que la información proporcionada por los medios y redes sociales muchas veces es completamente irrelevante, por lo que hace falta contar con una red de corresponsales o reporteros voluntarios, además de disponer de mecanismos de curación de los datos proporcionados. La mayoría de los tweets sólo mencionan, por ejemplo, que hubo un sismo en una ciudad y su magnitud, pero nada dicen acerca de la disponibilidad de albergues, de cuántos heridos hay en tal lado, hacia dónde dirigirse, etc.

7) Realidad económica de muchas ONGs. Posibilidad de ir agregando módulos de herramientas progresivamente
Tal como ya lo hemos dicho, la mayoría de las ONGs no disponen de fondos suficientes como para optimizar tecnológicamente su gestión. Aunque hayan detectado todas sus falencias, de ninguna manera podrían costear una plataforma que les resuleva todos sus problemas de una sola vez, pero el iLab permite ir incorporando módulos progresivos, como si se tratara de las piezas encastrables de un Lego. Y algo más importante aún de esta modalidad de trabajo open-source expandible: con tu desarrollo no sólo estarás auxiliando a todos los que vengan detrás de ti, que lo tendrán gratis, y a tus propios beneficiarios, sino que también te estarás nutriendo de los aportes de los que vinieron antes que tú... Así  se genera un círculo virtuoso. La herramienta que se desarrolle como consecuencia de tu proyecto con InSTEDD podrá ser utilizada por todo el mundo, y mejorada. Tu esfuerzo inicial no sólo impactará positivamente en tu propia organización, sino también en muchas otras que pueden estar afrontando problemáticas similares a las tuyas. Con tu pequeño problema estarás contribuyendo a solucionar los de miles de personas más. Una acción tuya en Uruguay podría terminar repercutiendo en Bangladesh...

Otro caso que cuadra bien dentro de esta categorización es el del aprovechamiento de lo que ya se tiene... Un ejemplo muy ilustrativo de esto último es el de una fundación chilena que se dedica a la rehabilitación de personas con discapacidad. En vez de desarrollar una herramienta de envío de recordatorios para sus pacientes desde cero, lo que hicimos fue potenciar lo que ellos ya tenían, articulándolo con nuestras herramientas de código abierto, de manera que su plataforma funcionara mejor y a un costo más bajo, agregándole funcionalidades de interacción adicionales, como la posibilidad de recibir SMS de feedback y confirmación  de asistencia a citas por parte de los beneficiarios. Aprovechando nuestra experticia en comunicaciones, desarrollamos rápidamente y a muy bajo costo una plataforma que a ellos solos les habría demandado mucho más tiempo y dinero.

8) Necesidad de reforzar la adherencia a tratamientos y a campañas de vacunación
El ámbito de la salud pública es especialmente permeable a nuestras soluciones tecnológicas. Se ha comprobado empíricamente que el envío de recordatorios incrementa la adherencia a cualquier tratamiento. Y esto es crítico en el caso de pacientes crónicos, ya que el éxito de su curación depende directamente de que no se salteen ninguna de las tomas de su medicación. Esto también se aplica a las campañas de vacunación. Por ejemplo, en muchos países se está empezando a aplicar obligatoriamente la vacuna contra el HPV a las niñas a partir de los 11 años. Para que la vacuna sea efectiva y contribuya a prevenir el cáncer de cuello de útero, es imprescindible que reciban tres dosis. No puede omitirse ninguna de ellas, ni tampoco extenderse los plazos más allá de lo prescripto. La experiencia internacional en el ámbito de la salud pública demuestra que, históricamente, el cumplimiento de la población respecto de los calendarios de vacunación disminuye progresivamente, con cada dosis sucesiva. Al incrementarse el porcentaje de beneficiarios que completan el tratamiento se genera un alto impacto social, aumenta la cantidad de niñas efectivamente inmunizadas y se reducen los recursos desperdiciados en tratamientos inconclusos. Los SMS de contención emocional también han demostrado ser muy efectivos para reforzar la adherencia. Hemos abordado este tema en profundidad en nuestro post El auge del mHealth en los países en desarrollo y el valioso aporte de InSTEDD en ese campo.

9) Búsqueda de una comunicación más eficiente tanto entre los miembros de un mismo equipo como con sus beneficiarios, articulándola con las redes sociales
Hemos tratado con muchas organizaciones, especialmente en el ámbito de la educación, tanto de la Argentina como de Uruguay, que son conscientes de la gran necesidad que tienen de optimizar sus mecanismos de comunicación entre sus propios colaboradores y también con sus alumnos. También se verifica un gran esfuerzo de estas organizaciones por acercarse a los estudiantes a través de las herramientas con las que los jóvenes están tan familiarizados en la actualidad, como internet, las redes sociales, los teléfonos celulares y demás dispositivos móviles. Consideramos encomiable ese intento por acceder a ellos a través de SMS como un recurso adicional, y a través de herramientas web como un complemento de Facebook. Estas ONGs comprendieron que pueden tener un impacto mucho más fuerte cualitativa y cuantitativamente a través de la tecnología. Ello se traduce en una menor deserción escolar, en una mejor inserción laboral al graduarse y en la búsqueda de soluciones alternativas al apoyo escolar, como por ejemplo plataformas de "pizarrones virtuales", que vinculan a los alumnos con voluntarios remotos dispuestos a ayudarlos online con sus tareas.

10) Implementación de tecnologías que empoderen la participación ciudadana y la transparencia, y propicien la visibilidad de las denuncias
Este último ítem se vincula con nuestra cuarta área de interés, es decir, la defensa de las libertades individuales. ONGs que se ocupan de la preservación del medio ambiente, y también aquellas otras que fomentan la participación ciudadana en temas como la transparencia en la gestión de los partidos políticos, o bien durante los procesos electorales, presentan necesidades similares en cuanto a poder recibir de una manera ágil y expeditiva todo el flujo de denuncias por parte de la ciudadanía, y luego obrar en consecuencia. Dicha plataforma de comunicación debería poder articularse con herramientas de mapeo dinámico como las que ha desarrollado InSTEDD. Eso permite desplegar dispositivos de monitoreo ambiental, como la recepción de denuncias o bien el reconocimiento de buenas conductas ecológicas por parte de los municipios, por ejemplo. Otra vía de fomentar la participación de la gente en temas de derechos humanos o ambientales es a través de la recolección de "ciberfirmas".

La defensa de las garantías individuales y la promoción de un mayor compromiso ciudadano con apoyo en los adelantos tecnológicos es algo que está emergiendo con mucha fuerza, y simultáneamente, en toda América Latina. Ya hay algo de experiencia al respecto: a la cabeza está México (http://www.cuidemoselvoto.org/), seguido por Brasil (http://eleitor2010.com/) y Colombia (http://www.pilasconelvoto.com/), y se está empezando a gestar un incipiente acercamiento al monitoreo de los actos eleccionarios por parte de la Argentina (http://www.argentinavota.org/). Consideramos un síntoma de buena salud cívica esta gran necesidad de fomentar la participación de los ciudadanos y la recepción de denuncias vía SMS, mensajes de voz, e-mails y redes sociales, a través de una plataforma que integre todo ese flujo de datos de manera accesible para la población.

Si estás interesado en saber más acerca de cómo desde el iLab podemos ayudarlos a ti y a tu organización a sortear estos u otros escollos que se les puedan llegar a presentar, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. Asimismo, nos encantaría conocer tu propia experiencia en este terreno: http://www.ilabamericalatina.org/contactanos.

lunes, 3 de octubre de 2011

Las TICs en las aulas, la creatividad y el cambio de paradigma en los enfoques educativos


Cuenta una maestra de escuela primaria que una alumna suya –de 6 años de edad–, sumamente inquieta y que jamás había prestado atención durante sus clases, en cierta oportunidad estaba absorta dibujando. La profesora se le acerca, fascinada por su alto grado de concentración, y le pregunta qué está garabateando. "Estoy haciendo un dibujo de Dios", le responde la niñita. La docente suelta una carcajada y le dice: "¡Pero nadie sabe cómo luce Dios!". Y su alumna, sin interrumpir ni por un segundo su tarea artística, le contesta: "Lo van a saber dentro de un ratito...".

Esta simpática y reveladora anécdota fue relatada por Ken Robinson, filósofo experto en asuntos relacionados con la calidad de la enseñanza, la innovación y la creatividad, y autor del best-seller El elemento: Descubrir tu pasión lo cambia todo, durante una disertación en el prestigioso ciclo de charlas TED, y cuyo video podrás disfrutar una líneas más abajo. Es un referente obligado en asuntos de educación, tiene un excelente sentido del humor –detona carcajadas en la audiencia con muchísima facilidad, como podrás comprobarlo en unos instantes– y habla con conocimiento de causa, ya que le dedicó muchos años de su carrera profesional a la docencia, esencialmente como profesor universitario.

En épocas en que ya prácticamente nadie puede dudar de la necesidad de incorporar nuevas tecnologías en las aulas, se impone cuestionarse primero si no sería menester reformularnos antes algunos aspectos elementales del sistema de enseñanza... Es decir, ¿tiene sentido adiestrar a las nuevas generaciones en el uso de las últimas innovaciones si todo el aparato educativo continúa funcionando según un modelo caduco que fue diseñado en el siglo XIX, y que por lo general aplasta cualquier dejo de creatividad u originalidad en los alumnos? Por supuesto que internet, las redes sociales y los dispositivos informáticos inalámbricos son herramientas invaluables, cuya utilidad nadie puede cuestionar, y cuyo abordaje formará parte de la segunda parte de este reporte, cuando nos ocupemos de analizar una interesante investigación llevada a cabo por el periódico argentino La Nación, pero previamente se impone dar un paso más allá y permitirnos imaginar un replanteo de todo el modelo...

Robinson hace mucho hincapié en que es necesario cambiar los paradigmas de la educación desde sus bases mismas, de manera tal que la creatividad innata de los niños y  –muy especialmente– el pensamiento lateral o divergente sean estimulados y aprovechados, en lugar de ser adormecidos o aniquilados, como lamentablemente viene ocurriendo desde hace siglos en todo el mundo, y continúa sucediendo en la actualidad. “La creatividad hoy es tan importante en la educación como la alfabetización, y deberíamos darle el mismo estatus”, aduce.


Aun más, redoblando la apuesta, afirma que “Los niños no tienen miedo a equivocarse. Prueban todo el tiempo. Si se equivocan, aprenden... Si no estás preparado para equivocarte, nunca se te va a ocurrir nada original. Al ser adultos, la mayoría pierde esa capacidad, y tienen terror a equivocarse... Estigmatizamos los errores, y todo el sistema educativo señala que los errores son lo peor que te puede suceder... Estamos educando a la gente para que abandonen sus capacidades creativas... Picasso decía que todos los niños nacen artistas; el problema radica en seguir siéndolo cuando crecemos...". 

A continuación podrás conocer la charla irreverente que encendió la chispa, en el año 2006, y que hasta el presente continúa causando un impacto sensacional en la opinión pública, y mucho más en los claustros docentes, ámbito que a Ken le resulta tan pero tan familiar. Te aconsejamos que reserves un poco de tu capacidad de asombro para el otro video que queremos compartir contigo, y que contribuirá a que tengas un panorama integral de la lúcida visión de este personaje tan particular...


Pues bien, algunos años después de esta mítica disertación, el equipo de CognitiveMedia produjo una fantástica animación –en formato scribbling– que ilustra una charla reciente de Ken Robinson durante un evento organizado por RSA, y que podrás ver a continuación. Nos hacer tomar conciencia de que nuestros hijos transitan su período educativo siendo prácticamente anestesiados, cuando se supone que los colegios deberían promover todo lo contrario: despertarlos, estimularlos creativamente y conectarlos con sus capacidades innatas.

Podrás ver reflejado de manera muy gráfica –en el sentido más literal del término– cómo el sistema educativo actual está modelado según el industrialismo y la Ilustración del siglo XIX, a su imagen y semejanza, como si los niños fueran meras mercancías pre-clasificadas y transportadas en líneas de montaje de una fábrica típica, con timbres o campanadas que segmentan los tramos temporales, instalaciones separadas y grupos jerarquizados sólo en función de la edad, como si lo más importante o característico de un producto fuera exclusivamente su fecha de elaboración...

Si de veras nos interesa el aprendizaje, no deberíamos partir de una mentalidad de "línea de producción". Más bien habría que ir en la dirección opuesta a la estandarización. Ése es el cambio de paradigma. Fomentar la ejercitación de la creatividad y el pensamiento divergente. Robinson define a la creatividad como el proceso de tener ideas originales que tengan valor. Y el pensamiento lateral es una capacidad esencial para la creatividad: es la habilidad de ver muchas respuestas posibles ante una misma pregunta, o, lo que es igual, muchas formas de interpretar una pregunta, en vez de decodificar la realidad linealmente.

 

Ahora bien, partiendo de la base de que coincidimos con Ken Robinson en cuanto a que debemos cambiar nuestra mentalidad acerca de la educación y de la verdadera capacidad humana, superando la vieja concepción de lo académico y lo no-académico, ya que se trata de un mito; si finalmente aceptamos que la parte más relevante del gran aprendizaje sucede en grupos, donde la colaboración es la fuente del crecimiento, y que si atomizamos y separamos a los alumnos crearemos una disyunción entre ellos y su ambiente natural de aprendizaje, aislándolos, veamos ahora cómo se incorporan las TICs en las aulas, pero sin perder nunca de vista esta perspectiva del nuevo paradigma de la educación pública.

Tal como lo adelantáramos, en el Suplemento Comunidad de La Nación acaban de publicar un informe estupendo y completísimo acerca de la incorporación de nuevas TICs (tecnologías de la información y la comunicación) en las aulas. Si bien el estudio estuvo enfocado principalmente en la Argentina, no deja de ser bastante representativo de lo que sucede a nivel de toda América Latina, donde se está generando un importante avance en políticas públicas destinadas a incluir las nuevas tecnologías en las clases, como en el caso del Centro de Educación y Tecnología (Enlaces), en Chile, o en el del Plan Ceibal, en Uruguay, con la implementación del modelo One Laptop Per Child, de Negroponte. En la Argentina, las provincias de San Luis y La Rioja también tienen experiencia en la aplicación de esta modalidad, con interesantes resultados.


En su artículo denominado Computadoras en las aulas, ¿para qué?, la periodista Micaela Urdinez plantea en estos términos el rotundo cambio de escenario en el ámbito docente: "De la tiza y el pizarrón a la pantalla y el teclado. Del cuaderno y la carpeta al procesador de texto. Del manual a la marea infinita de saberes que navega por los buscadores de la Red. De sabios absolutos a aprendices de sus propios alumnos. Éstos son sólo algunos de los quiebres culturales y pedagógicos que los maestros enfrentan día a día en este nuevo desafío de convertir sus clases en aulas interactivas".

Y aquí abrimos un paréntesis, a propósito de esta metamorfosis en el rol no sólo de los profesores sino también de los alumnos que plantea Micaela... En Bangladesh, uno de los países más pobres y superpoblados de Asia, el índice de analfabetismo es tan alto y la escasez de maestros es tan pronunciada, que se les ha ocurrido una idea sencilla y brillante para sobrellevar esta dificultad: lanzaron el Programa Enséñale a un Amigo. De esta manera, los niños que ya aprendieron mínimamente a escribir y a hacer cuentas matemáticas elementales les enseñan a aquellos otros que aún no han tenido acceso a la educación básica. Han dado un paso más allá en el cambio de paradigma, y se ayudan entre ellos, con excelentes resultados, por cierto.

Esto se articula con experimentos realizados en algunas aldeas de bajísimos recursos en la India. Se colocó en un lugar público una computadora con acceso a internet, empotrada en una pared. Ninguno de sus pobladores tenía la más mínima idea acerca de cómo utilizarla, ni entendían inglés. Por supuesto, los niños fueron los primeros en aventurarse a explorar las posibilidades de este artefacto que nunca antes habían visto en sus vidas... Al cabo de unas horas ya sabían cómo navegar rudimentariamente, y, lo que es más asombroso aún, se enseñaban entre ellos... Si te interesa profundizar en este tema, puedes ver la charla TED Sugata Mitra y sus nuevos experimentos en autoaprendizaje.



Cerramos el paréntesis y volvemos a la Argentina... Cabe destacar que todos estos programas de aggiornamiento de la educación, que incluyen la entrega gratuita de 3 millones de netbooks  a través del Programa S@rmiento BA, entre otras estrategias, tendrán verdadero impacto sólo en la medida en que contemplen un enfoque sistémico, que incluya la capacitación docente, los cambios curriculares necesarios y el diseño de políticas complementarias, para no incurrir en aquello tan remanido de verter "vino nuevo en odres viejos"...

"Es como si nos hubieran regalado un auto, pero no sabemos manejar", afirma Rubén Sena, docente del área de Informática de la Escuela de Educación Media n° 13 de Bernal, provincia de Buenos Aires, que en agosto último recibió 683 netbooks del Programa Conectar Igualdad para el personal docente y los alumnos, junto con la instalación de un servidor y rooters inalámbricos en cada una de las aulas y dependencias administrativas.

Allí utilizan el software educativo que vino con las netbooks para la enseñanza de las materias curriculares, lo que cambia radicalmente la didáctica de los profesores. "La respuesta de los chicos es muy buena, de participación, integración. Se sienten más atraídos por la imagen en una computadora, de ver los resultados en un simulador que en un pizarrón", comenta Sena, que a partir de este programa se transformó en el referente técnico para el resto del equipo, gracias a que participó de diferentes instancias de capacitación.

En cuanto a este asunto en particular, Sena cuestiona la escasez de cupos para los cursos de capacitación docente en TICs. "En nuestra escuela fueron 15 las personas que se pudieron inscribir, cuando tenemos un plantel de 200 docentes. El programa en sí persigue muy buenos objetivos, pero falta la capacitación para que los profesores puedan utilizarlas en sus clases", asegura.

¿Cuáles son las principales dificultades de los docentes para incorporar las TICs en las aulas? Los especialistas señalan falta de capacitación, no contar con el software adecuado, problemas técnicos y falta de motivación. "Desde hace años hay docentes que utilizan las TICs en sus clases, pero esto pasa mucho más por docentes entusiastas o docentes de tecnología que por profesores por áreas. Los docentes son usuarios de computadoras para armar sus clases, las usan como recurso profesional, pero no desde el aula", dice Elena García, docente universitaria y consultora del Centro de Estudios en Políticas Públicas (CEPP) y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), a la vez que cuestiona que todavía no se haya incluido el uso de las TICs en la evaluación docente.


Otro artículo relacionado con éste, titulado Pasar del miedo a la pasión por las computadoras, reseña cómo después de una prueba piloto, el Programa S@rmiento BA empezó a instalarse en las escuelas primarias de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, poniéndose el foco en el acompañamiento a los docentes: "Muchas maestros le tenían miedo a la computadora porque ellos necesitan tener un manejo absoluto de los conocimientos para poder transmitirlos, y eso no pasaba con las nuevas tecnologías. Entonces cada uno desde su nivel tuvo que ir aprendiendo para poder integrar la computadora a la enseñanza. Fuimos avanzando y aprendiendo sobre el error, pero esto nunca nos paralizó", explica Alicia Michillini, directora de la Escuela nº 18 Juan Enrique Pestalozzi.

La labor de las ONGs en el apuntalamiento de este nuevo escenario
  • La Fundación Equidad, desde su creación en 2001 hasta hoy, reacondicionó 8364 computadoras, que luego fueron donadas entre 855 escuelas y 500 organizaciones sociales y gubernamentales. A su vez, capacitaron a 600 alumnos como técnicos de PC, y hay 400 alumnos cursando los distintos niveles de reparación de computadoras y redes
  • Gracias al Programa Aulas Interactivas de la Fundación Telefónica , 175.000 alumnos hoy tienen acceso a las nuevas tecnologías; se capacitó a más de 800 docentes; se brindó una cuenta gratuita de acceso a internet de banda ancha –ADSL– a 446 escuelas en 115 localidades de todo el país, y 164 de estas escuelas fueron beneficiadas también con la instalación de "aulas en red".
  • La Fundación Kine, Cultural y Educativa se centra en la formación de niños, niñas, adolescentes y jóvenes en cuestiones relacionadas con la alfabetización multimedial y la capacitación docente en temáticas vinculadas con los medios de comunicación audiovisual y su integración en la escuela. 
  • La Red de Comunidades Rurales está elaborando una Guía de Recursos y Buenas Prácticas para el uso de las TICs en el ámbito rural
  • LOF Proyecto Comunitario, en General Roca –provincia de Río Negro–, cuenta con un laboratorio multimedia dirigido a la integración de diferentes poblaciones vulnerables, como la comunidad mapuche.
Las soluciones tecnológicas de InSTEDD funcionales a este cambio

A los miembros del iLab América Latina nos interesa particularmente la búsqueda de vías innovadoras para articular la tecnología con la educación. Gestionamos numerosas plataformas basadas en las herramientas de código abierto de InSTEDD, que pueden tanto empoderar la labor de los docentes como mejorar la respuesta de sus alumnos. Las soluciones son absolutamente customizables según cada escenario en particular, de manera tal que se adapten a las necesidades de los beneficiarios. Escuchamos los pedidos de los destinatarios, y los ayudamos a llevar sus ideas a la práctica. He aquí tan sólo unos pocos ejemplos de entre todo el universo de posibles casos de uso:
  • Envío de SMS recordatorios a los alumnos con múltiples propósitos, incentivándolos para que estudien con el tiempo suficiente antes de un examen, para ponerlos al tanto de algún evento extraescolar o bien para contenerlos emocionalmente ante alguna situación conflictiva que estén atravesando. Por esta misma vía se pueden enviar tips o contenidos educativos, como así también recibir feedback por parte de los estudiantes, propiciándose así una comunicación de doble vía más eficiente.
  • Desarrollo de un sistema de apoyo escolar colaborativo, como una especie de pizarrón virtual compartido en tiempo real o bien offline, que vincule a los alumnos con voluntarios dispuestos a ayudarlos con sus tareas, a modo de mentoría a distancia.
  • Mapeo dinámico de recursos, que les permita a los docentes y coordinadores tener información geo-localizada en tiempo real respecto de insumos o disponibilidad de personal, o a los alumnos practicar ejercicios diversos.
  • Gestión de encuestas multipropósito entre los alumnos vía SMS, que permitan hacer relevamientos con fines estadísticos, estimular su participación, o incluso para proyectos más informales. Las posibilidades son ilimitadas, y dependen de la creatividad de los docentes para encontrar la manera de articular metodologías didácticas, según el programa de estudios, con los aspectos "lúdicos" de una encuesta.
  • Montaje de plataformas de simulación de distintos escenarios, con fines didácticos. Aquí vale la misma aclaración que para el ejemplo anterior.
Si deseas obtener más información, no dudes en ponerte en contacto con nosotros: 

domingo, 25 de septiembre de 2011

Proyecto ECHO: Soporte tecnológico innovador para los trabajadores de la salud pública

En un post que publicamos a fines de abril de este año, El auge del mHealth en los países en desarrollo y el valioso aporte de InSTEDD en ese campo, comentábamos que miembros de nuestro equipo en EE.UU. estaban transitando la fase preliminar de un proyecto conjunto con el Departamento de Salud e Higiene Mental de Nueva York, denominado ECHO: Electronic Communications for Health Organizations –Comunicaciones Electrónicas para Organizaciones de la Salud–. En aquella oportunidad también dijimos que dicho prototipo serviría de experiencia piloto para extender posteriormente estos nuevos recursos a todo el universo de beneficiarios que cubre InSTEDD a través de sus dos laboratorios de innovación, tanto el del sudeste asiático como el de América Latina.

Pues bien, seis meses después, el Proyecto ECHO ya es un hecho consumado, tal como ha quedado registrado en el video que aparece al pie de este artículo. El objetivo era mejorar la capacidad de relevamiento y transferencia de información de los Equipos de Integración Comunitaria (Community Outreach TeamsCOTs–) del Departamento de Salud, superando las grandes brechas que habían sido detectadas durante la pandemia del virus H1N1 en los años 2009 y 2010 –virus que ha venido mutando en diversos subtipos, como los de las gripes aviar y porcina, por ejemplo–, agilizándose así todo el proceso de recolección de datos desde el terreno, mapeo y evaluación posterior en las oficinas centrales, que les permitiera optimizar su capacidad de respuesta ante cualquier emergencia sanitaria.

Los COTs trabajan en las comunidades locales con el propósito de recolectar datos de campo geo-localizados y compartir la información pertinente. La meta del Proyecto ECHO precisamente consistía en apoyar a estos equipos, permitiéndoles que pudieran crear y llenar formularios electrónicos de relevamiento de datos en dispositivos portátiles como, por ejemplo, tabletas, y luego transmitir dicha información al Centro de Operaciones de Emergencia, prácticamente en tiempo real.

De ahora en más, en situaciones que requieran una investigación minuciosa, como por ejemplo en caso de una epidemia potencial de alguna enfermedad, estos equipos estarán en condiciones de crear formularios para encuestas públicas y enviarlas a trabajadores de campo, cada uno de ellos munido de su propia tableta Motorola Xoom. Luego ellos recopilarán las respuestas del relevamiento, encuestando a los miembros de las comunidades afectadas, y las reenviarán al servidor central, donde posteriormente podrán ser exportadas a una plataforma GIS (Geographical Information System –Sistema de Información Geográfica, o SIG–).

En sentido estricto, un Sistema de Información Geográfica es una plataforma diseñada para capturar, almacenar, editar, analizar, compartir y desplegar en todas sus formas información referenciada geográficamente, con el fin de resolver problemas complejos de planificación y gestión. En un orden más genérico, los SIGs son herramientas que permiten a los usuarios confeccionar consultas interactivas, analizar la información espacial, editar datos, desplegar mapas y presentar los resultados de todas estas operaciones en un marco que permita visualizarlos adecuadamente.

Quienes lideraron este proyecto por parte del área de la salud pública de la ciudad de Nueva York fueron Morgan L. Johnson, MPH (Master of Public Health), coordinadora de los COTs, y Chris Goranson, director del GIS Center en la Oficina de Servicios de Epidemiología del Departamento de Salud e Higiene Mental de Nueva York.

InSTEDD ya había tenido la oportunidad de trabajar con Chris en otro proyecto, el año pasado, consistente en el desarrollo de una plataforma que permitiera reportar y geo-localizar anuncios de bebida alcohólicas en la vía pública cercanos a escuelas y otras instituciones de enseñanza para jóvenes, valiéndose para ello de GeoChat. Puedes enterarte de los pormenores de este otro emprendimiento a través del siguiente post en inglés del blog de Nicolás di Tada: Mapping alcohol ads with GeoChat.

Volviendo al Proyecto ECHO, como parte de este desarrollo, InSTEDD debió articular su plataforma con la de Open Data Kit –ODK–, que es un conjunto de herramientas de código abierto y gratuitas que sirven para recopilar datos mediante dispositivos móviles, bajo tres modalidades básicas:
  • elaborar un cuestionario, sondeo o encuesta (ODK Build);
  • usar ese cuestionario para relevar información de campo mediante algún dispositivo móvil y enviar los resultados al servidor central (ODK Collect); y
  • agregar y guardar la información en el servidor, procesarla y desplegarla en diferentes formatos para su posterior análisis (ODK Aggregate).
Entre tantos otros, uno de los desafíos que debió sortear el equipo de InSTEDD durante el despliegue del Proyecto ECHO consistió en el rediseño de la interfaz del ODK Collect, de manera tal que ésta pudiera ser aprovechada más eficientemente en las pantallas de mayor tamaño de las tabletas Android.

En el video que te presentamos a continuación podrás presenciar los valiosos testimonios de Morgan y de Chris, como así también detalles del proceso de desarrollo de la herramienta. Cabe destacar que Nueva York es la segunda ciudad más rica del planeta –la primera es Tokio–, y, desde ya, allí resulta mucho más viable disponer del financiamiento, del equipamiento y de los recursos humanos necesarios como para llevar a cabo este tipo de desarrollos, que en las zonas de gran vulnerabilidad que abundan en el resto del mundo...

Por eso este tipo de proyectos tienen un valor incalculable, ya que permiten prototipar plataformas tecnológicas escalables y fácilmente replicables, que luego podrán ser implementadas en aquellas regiones que más lo necesitan: los países en desarrollo. Y precisamente ésa es una de las principales áreas que InSTEDD se ha propuesto apalancar, es decir, la salud pública en entornos de muy bajos recursos. Enhorabuena...

viernes, 16 de septiembre de 2011

La herramienta de InSTEDD que le permite a la Cruz Roja reclutar 40 voluntarios en 10 minutos...

A principios de agosto de este año, miembros del equipo de InSTEDD en EE.UU., con financiamiento provisto por Cisco, comenzaron a trabajar con la Cruz Roja del Área de la Bahía de San Francisco, con el objetivo de extender y customizar la plataforma tecnológica de InSTEDD de tal forma que permitiera empoderar la resiliencia de la comunidad y, más específicamente, optimizar su capacidad de respuesta ante desastres naturales o provocados por el hombre.

He aquí la crónica escrita en primera persona por Nicolás di Tada, Director de Plataforma de InSTEDD, acerca de esta interesante experiencia de colaboración que le ha permitido a la Cruz Roja acelerar su mecanismo de alistamiento de voluntarios, a tal punto que actualmente están en condiciones de convocar a 20 de ellos en tan sólo 5 minutos, valiéndose de Watchfire, una plataforma automatizada de llamadas telefónicas y mensajes de texto geo-localizados.

El enfoque
Pasamos algún tiempo trabajando con miembros de la Cruz Roja para poder identificar posibles usos de la tecnología que mejoraran y simplificaran su tarea. Juntos, fuimos partícipes del flujo de su trabajo, tuvimos conversaciones con personas que desempeñaban distintos roles y discutimos sus tareas y responsabilidades, con miras a detectar necesidades prioritarias que nosotros pudiéramos satisfacer. Nos resulta sorprendente el hecho de que más del 90% del staff de la Cruz Roja en el Área de la Bahía –en rigor, el 96%– esté constituido por voluntarios...

Finalmente, llegamos a la conclusión de que lo mejor que podíamos hacer por ellos era ayudarlos a reducir su carga de trabajo en el proceso de alistamiento de voluntarios reclutados, de manera tal que pudieran convocarlos con celeridad para responder ante desastres de cualquier magnitud.

El problema
Hasta ese momento, cuando un incidente era reportado, el coordinador del DAT (Disaster Action Team –Equipo de Acción ante Desastres–) debía llamar a los voluntarios uno por uno, hasta cubrir la cuota de personas requeridas como para responder frente al evento en cuestión. El coordinador utilizaba una hoja de cálculo que contenía un listado de todos los voluntarios, con sus respectivos turnos de guardia, la ciudad en la que viven y sus números telefónicos. Ante un pequeño incidente que requiriese 5 personas, por ejemplo, era preciso realizar un promedio de 20 llamadas a diferentes voluntarios para garantizar la cuota requerida. Eso significa que el coordinador se pasaba más de 2 horas haciendo llamadas telefónicas, a efectos de congregar al equipo que se ocuparía de brindar asistencia para sobrellevar el incidente de marras.

El objetivo
Nos propusimos reducir esa carga de trabajo y automatizar el procedimiento tanto como fuera posible, manteniendo al coordinador del DAT en control de los aspectos fundamentales del proceso de reclutamiento que necesitara gestionar.

Watchfire
En el transcurso de las últimas semanas de agosto diseñamos y desarrollamos Watchfire, una aplicación web que automatiza el proceso de reclutamiento. Ésta importa sus hojas de cálculo y las almacena en una base de datos, incluyendo su ubicación y sus números telefónicos, tanto fijos como móviles.

Los administradores –o, en su caso, los voluntarios designados a tal efecto– pueden editar la información, incluyendo los datos de contacto, ubicación y disponibilidad. En cualquier instancia del proceso pueden importar una nueva hoja de cálculo para actualizar la información.

Cuando el coordinador del DAT necesita comenzar con el proceso de reclutamiento, primero consigna el número de personas a convocar, la categoría (líder del equipo, voluntario, aprendiz, etc.) y la ubicación del evento. Luego el sistema crea una lista de las personas más cercanas al foco central del incidente.

En el mapa aparecerá una círculo alrededor del área donde se esté llevando a cabo el reclutamiento, lo cual le permitirá al usuario saber desde qué tan lejos deberán trasladarse los voluntarios. El usuario también puede bloquear a algunos de los miembros de la lista de llamadas, para que el sistema los saltee. Cuando la lista ya está concluida, y el usuario clickea Comenzar Reclutamiento, Watchfire empieza a llamar a las personas de la lista por orden de proximidad.

Las llamadas son realizadas con destino a los números de teléfono registrados, y los receptores oirán un mensaje grabado automático con la descripción del evento, preguntándoseles si pueden asistir a prestar ayuda. También son enviados mensajes de texto a aquellos voluntarios que hayan pre-acordado planes que incluyan paquetes de SMS (sólo el 50% de los voluntarios de la Cruz Roja disponen de esta opción).


A medida que los voluntarios van respondiendo, el sistema se va actualizando permanentemente, reflejando de esta manera el estatus en tiempo real del proceso de reclutamiento, y devolviéndole al coordinador del DAT una lista de todos aquellos que han confirmado su disponibilidad.

Varios procesos de reclutamiento pueden ser llevados a cabo simultáneamente, cada uno de ellos con su respectiva lista de llamados, locación, categoría y descripción. Las pantallas de Eventos de Watchfire le permiten al coordinador monitorear el estado de cada proceso de reclutamiento, a medida que éstos se van desplegando.


  • Las llamadas telefónicas se realizan mediante Verboice, el componente de servicio de voz de nuestra plataforma, que permite que la herramienta pueda efectuar y recibir llamadas telefónicas. Verboice soporta un ilimitado número de líneas telefónicas, por lo que Watchfire puede realizar simultáneamente tantas llamadas telefónicas como líneas haya disponibles, reduciéndose así aún más el tiempo de respuesta. Estamos usando líneas telefónicas VOIPVoice Over IP–, de acuerdo con una tarifa plana nacional de U$S 20 por mes.
  • Los SMS son enviados vía Nuntium, nuestro servicio de mensajería.

Otros usos
De más está decir que esta herramienta podría ser aprovechada para muchos otros usos, además de congregar a equipos de respuesta ante desastres:
  • Organizaciones activistas –ecología, derechos humanos, etc.– podrían disponer de su base de datos de miembros y gestionar los llamados en vísperas de algún evento. Las personas podrían confirmar su asistencia a través de la digitación de algún número del teclado de su teléfono, o bien respondiendo un SMS.
  • Los petitorios de recolección de firmas –o ciberfirmas– podrían ser enviados a través de llamadas telefónicas o vía SMS, y aquellos usuarios registrados en la plataforma podrían “firmar” a través de sus teléfonos.
  • Distintos grupos de trabajo distribuidos en la región podrían ser "activados" para responder ante eventos determinados.
  • Reuniones y todo tipo de eventos podrían ser organizados de la misma manera.

Feedback
Cualquier devolución, idea, requerimiento o sugerencia que permita que esta herramienta te sea útil en tu ámbito de trabajo será bienvenida. No dudes en dejarnos tus comentarios. ¡Muchas gracias!

viernes, 9 de septiembre de 2011

Entrevista a Joaquín Blaya: en busca de un mix óptimo entre informática, atención médica e impacto social en entornos de bajos recursos

Joaquín Blaya es un reconocido científico chileno formado académicamente en los EE.UU., pero que acaso llame más la atención por la marcada impronta humanitaria de la que ha dotado a todos sus proyectos e investigaciones. Bastan tan sólo unos pocos minutos de charla para comenzar a empatizar con él y su interesante historia de vida... Sumamente amable y verborrágico, asombra por su humildad, que contrasta con el apabullante currículum que lo identifica: ingeniero y físico graduado en la Universidad de Miami, obtuvo un magíster en robótica y rehabilitación en el MIT, y su doctorado en implementación y evaluación de sistemas informáticos entre el MIT y la Escuela de Medicina de Harvard. Trabajó en entornos de bajos recursos en Perú y África, y ha desarrollado proyectos de alto impacto social en EE.UU., Chile y Perú, incluyendo la implementación de un sistema informático en más de 250 centros de salud de este último país.

Ha publicado más de 25 artículos científicos de informática aplicada a la salud, y fue el primero en demostrar que este tipo de sistemas en zonas vulnerables pueden reducir los tiempos de demora en un 40% y errores en un 87%, y contribuir a que los pacientes se mejoren un 20% más rápido. Por otra parte, el año pasado fue elegido por sus pares como el primer director de la Junta Directiva de la comunidad OpenMRS (Open Medical Record System), para cumplir con un mandato de dos años.

Actualmente vive en Chile, donde fundó eHealth Systems, una empresa con visión social orientada a mejorar la eficiencia y calidad de la salud a través de la informática, y es investigador en la División de Global Health Equity en el Brigham & Women’s Hospital y en la Escuela de Medicina de Harvard, sin descuidar su rol de moderador de la comunidad virtual de informática médica en GHDonline.

Háblanos de tus orígenes, de cómo se te reveló tu verdadera vocación. Eres ingeniero mecánico, ¿en qué momento decidiste inclinarte hacia temas de salud con compromiso social? ¿Ha habido alguien de tu familia que te inspiró, algún referente?

Cuando yo tenía 14 años, a una prima mía que era nadadora, y que vivía aquí en Chile, le tuvieron que amputar una de sus piernas porque le detectaron un cáncer óseo. Con mi familia ya estábamos radicados en Miami, y mi prima se vino a vivir con nosotros para que le pusieran una prótesis y luego pudiera hacer la rehabilitación. En ese momento se encendió la chispa... Me dije: “Bueno, me gusta la matemática, me gusta la ingeniería, pero también me interesa ayudar a las personas”, y a partir de esa experiencia decidí que cuando fuera más grande estudiaría Ingeniería, para combinar la robótica con el diseño de prótesis y la rehabilitación. Opté por Ingeniería Mecánica justamente porque quería incursionar en la robótica. Por lo tanto terminé la carrera de Ingeniería Mecánica y Física Aplicada en la Universidad de Miami, y después hice un magíster en el Laboratorio de Inteligencia Artificial del MIT, oportunidad en la que diseñé un tobillo robótico para personas que habían sufrido un derrame cerebral. Pero también para esa época experimenté otro cambio interno, y me di cuenta de que me interesaba trabajar para personas de bajos recursos, y eso de alguna manera se contraponía con lo que estaba haciendo, porque la tecnología de punta en robótica es extremadamente costosa...

Y a partir de ese momento asumiste un mayor compromiso social...

Sí, incluso en el plano laboral. Finalmente logré integrar lo social con lo laboral. Además de mi desarrollo de prótesis, empecé a realizar otro tipo de actividades, ajenas a ese trabajo en particular y más inclinadas hacia lo social, y finalmente me di cuenta de que debía fusionar ambas cosas: mi trabajo también debía involucrar lo social. Por lo tanto, para mi doctorado, en lugar de buscar áreas temáticas clásicas de la Ingeniería, me empecé a cuestionar qué podía hacer con la mecánica, la robótica, que tuviese impacto social. Así que me focalicé en aquellos sectores de la población de escasos recursos; ¿qué es lo que yo podía hacer por ellos? Y así fue como fui a dar con dos organizaciones: la primera se ocupaba de la creación de equipos médicos de diagnóstico para tuberculosis, pero a mí no me atraía demasiado lo biológico; y la otra era una ONG llamada Partners in Health (PIH), que tiene incidencia en ocho países [Haití, Lesotho, Malawi, Perú, Rusia, Ruanda, EE.UU. y Kazajstán], pero en mi caso particular trabajé con la gente de Perú. Así empecé el doctorado, enfocado en el desarrollo de sistemas informáticos para el programa de tuberculosis multirresistente en Perú. Ese doctorado me insumió unos cuatro años y medio, y desarrollamos dos sistemas: uno era un estudio randomizado de sistemas informáticos en zonas de medianos y bajos recursos; y en paralelo a mi doctorado se empezó a crear el OpenMRS, que es una plataforma tecnológica de código abierto aplicada a la salud, y terminando mi doctorado me di cuenta de que para que OpenMRS y las demás plataformas de código abierto –nuestro grupo y los demás análogos– pudieran expandirse en América Latina, era necesario dar con organizaciones de bien público que las promovieran, que ofrecieran sus servicios, y entonces estuve como un año luego del doctorado obrando como Research Fellow en Boston, y de ahí me vine para Chile y fundé eHealth Systems con mi socia, que es una médica chilena, justamente para promover e implementar este tipo de sistemas, no sólo en Chile sino también en otros países latinoamericanos.

¿eHealth Systems es autosostenible?

Sí, es una empresa completamente autosostenible. No ha tenido financiamiento externo. Hemos ganado algunos proyectos, y también recibimos financiamiento de nuestros socios. Inicialmente nos enfocamos en usar OpenMRS para generar una ficha clínica electrónica [historia clínica digitalizada], y entrar al mercado de fichas clínicas electrónicas, y lo que nos ocurrió es que vimos que ya existían numerosas organizaciones que cubrían ese espectro, y si bien los sistemas que utilizaban no eran ni tan flexibles ni presentaban las bondades de OpenMRS, ellos ya estaban más avanzados que nosotros, por lo que proveer este tipo de servicio iba a ser muy difícil... Así fue que decidimos enfocarnos en los sistemas móviles, es decir, en sistemas de telefonía celular conectados con una ficha clínica electrónica, como el corazón del sistema. Así nacen los dos primeros sistemas que hemos desarrollado, que son una combinación de SMS con llamadas automatizadas y alertas de e-mail, como un paquete completo para las primeras funciones de monitoreo electrónico. Trabajamos con diabetes e hipertensión, y ahora queremos empezar con un proyecto para tuberculosis y hepatitis C.

En cuanto a la historia clínica digitalizada, ¿has notado qué reacias a incorporarla que suelen ser las autoridades sanitarias de los países en desarrollo ? Algunas de las organizaciones del área de la salud con las que venimos trabajando desde el iLab nos han comentado que la no digitalización de las historias clínicas es uno de los principales escollos para poder implementar aplicaciones de mHealth como las que nosotros desarrollamos. Aquí en la Argentina, por caso, los médicos suelen aducir que ante un problema legal, como por ejemplo un juicio por mala praxis, la ficha en soporte papel es la única prueba que tiene real validez jurídica...

Sí, aquí en Chile sucede lo mismo. Es más, por ejemplo, las recetas médicas obligatoriamente deben estar escritas en papel. En una de las clínicas más avanzadas tecnológicamente de aquí, en Santiago, los médicos recetan electrónicamente, pero después deben imprimirlas, firmarlas y archivarlas. La única función de este mecanismo es cumplir con la legislación vigente, de disponer de la receta física. Pero aparte de eso, se ha empezado a incorporar la digitalización de los datos clínicos, en especial en el sector de la medicina privada, y un poco en el sistema público, tímidamente. En el sistema privado de salud de Chile, que atiende aproximadamente a un 15% de la población, muchas de las funciones, especialmente las administrativas, son digitales. Los hospitales públicos son los más atrasados en términos de digitalización. Las clínicas privadas, en cambio, están más avanzadas, aunque de todas maneras están muy lejos de alcanzar un nivel óptimo en cuanto a la digitalización de las historias clínicas. Les siguen los “consultorios”, que son los centros públicos de atención médica primaria, y por último tenemos los hospitales públicos.

Las herramientas tecnológicas que Uds. han desarrollado en eHealth Systems, como por ejemplo MiDoctor, obviamente precisan de un entorno digitalizado para funcionar, ¿verdad? ¿Cómo se las ingeniaron para utilizar esta aplicación en el marco de los sectores más vulnerables?

Bueno, MiDoctor fue diseñado precisamente para el sector público, y dispone de tres formas de ingreso: 1) La primera consiste en cargar el formulario dentro del sistema; este sistema provee formularios en los que se deben ingresar los datos necesarios para que la plataforma pueda comenzar a monitorear a los pacientes; 2) La segunda manera es una planilla Excel. Si el centro carece de fichas electónicas pero maneja los datos de los pacientes, por ejemplo, en una planilla Excel, ello se puede articular perfectamente con nuestra plataforma. Adicionalmente, también se pueden incorporar servicios web entre el sistema clínico y MiDoctor; 3) Por ahora hemos tratado de no incursionar en el campo del diagnóstico, sino simplemente de informar mediante llamadas automatizadas y SMS, justamente para que el costo de implementación para el centro médico en cuestión, y para el paciente, sea lo más bajo posible. En ese sentido, cualquier persona que tenga un teléfono celular puede usar MiDoctor.

¿Han logrado algún tipo de acuerdo con las operadoras telefónicas de Chile como para reducir los costos de los SMS y tornar más accesibles sus servicios?

No, lo que hicimos fue contratar a un integrador. Aquí cualquier acuerdo con las telefónicas es extremadamente engorroso, como en todas partes... Por eso recurrimos a integradores, lo que nos permite utilizar nuestros sistemas en otros países. Prefiero un integrador que ya tenga cerrados acuerdos con las otras empresas telefónicas de los demás países, o si nosotros vamos a otros países, buscar otros integradores con mejores planes para desplegar nuestro sistema. Y sucede los mismo tanto para las llamadas como para los SMS. Uso integradores diferentes, y me armé un listado de esos distintos operadores.

Cuéntanos un poco más acerca del contenido de esos SMS. Por ejemplo, ¿envías mensajes de contención emocional a los pacientes?

Nosotros hemos comenzado enfocándonos en pacientes con enfermedades crónicas, y más específicamente en diabéticos, y por ello los mensajes de texto apuntan principalmente a los cambios en el estilo de vida y a la medicación. Pero ahora estamos evaluando un proyecto para extender este sistema a adolescentes en situaciones de riesgo, y ahí sí vamos a incursionar en SMS de contención emocional, o en otras formas de ir integrando a esos jóvenes con su comunidad.

Habrás investigado y leído acerca de los estudios científicos que revelan el alto impacto de los SMS para lograr mayor adherencia a los tratamientos, sobre todo en el caso de pacientes crónicos, como por ejemplo portadores de HIV...

Sí, y precisamente ahora estamos haciendo un estudio juntamente con un hospital en el sur de Chile. Allí implementaremos nuestra plataforma aplicada a un servicio suyo. Vamos a efectuar un estudio randomizado, aleatorio, de tres grupos: 1) un grupo que recibe una llamada; 2) otro que recibe una llamada más dos SMS; 3) un tercer grupo que continúa en la forma actual, es decir, sin llamadas ni SMS. De esa forma podremos medir el impacto, en este caso, respecto de la inasistencia a los controles periódicos, más que en cuanto a la adherencia a los medicamentos. Esto sería como un primer acercamiento no sólo para implementar nuestro sistema, sino también para medir y demostrar el impacto que éste puede tener en un ambiente latinoamericano, semi-rural y de medianos y bajos ingresos.

¿eHealth Systems sólo abarca Chile?

Recién estamos instalándonos. La empresa, totalmente consolidada con sus socios, lleva tan sólo poco más de un año. Por lo tanto, recién estamos empezando a hacer estudios de mercado, y a detectar dónde nuestra tecnología tendría mayor impacto. Éste es el primer paso, pero estamos evaluando seriamente extendernos hacia otros países de América Latina. Hemos tenido conversaciones con administraciones de la Argentina, y otras en Colombia, por ejemplo.

¿Qué pasa si te topas con entornos muy interesados en implementar tus aplicaciones pero que carecen de recursos? ¿Todas tus herramientas son open-source?

MiDoctor, básicamente, está desarrollado sobre open-source, aunque la plataforma no es 100% de código abierto.

Claro, y esa parte customizada conlleva gastos adicionales. Presumo que tus herramientas no deben ser excesivamente costosas, si bien precisan una instalación paga, y luego devengan los cargos propios de las llamadas telefónicas y los SMS. ¿Has pensado en implementar algún sistema de poolfunding para que diversos grupos se alíen y puedan abaratar costos, o todavía estás lejos de llegar a semejante instancia?

No, todavía no hemos llegado a esa instancia, porque nuestro sistema está diseñado para que funcione con cada institución que contrata nuestros servicios. Creo que lo que dices acerca del poolfunding es una muy buena idea, pero eso requiere que las organizaciones estén dispuestas a integrar y compartir la información que ellos tienen. Pero, de todas maneras, aún no se nos ha presentado una situación en la que debamos barajar dicha alternativa. Ten en cuenta que este tipo de tecnología nunca antes se había implementado aquí, en Chile. Las clínicas privadas tienen call-centers a través de los cuales sus empleados efectúan este tipo de llamadas. Y el sistema público no tiene ningún sistema, ni de monitoreo, ni de llamadas recordatorias de asistencia a las citas. El rango de inasistencias es del 20 al 40%, dependiendo de la especialidad médica y de la ubicación geográfica. Y no es que Chile sea especialmente deficiente en ese sentido, sino que se trata de una tendencia mundial, sobre todo en los países en desarrollo. Y para completar un poco tu pregunta acerca de los códigos abierto y cerrado, nosotros tenemos este componente de customización, que es de código cerrado, pero cualquier mejora que nosotros introduzcamos en el sistema y que no forme parte de nuestra ventaja competitiva, sí se libera abiertamente a las comunidades que implementan este tipo de herramientas. Lo que ocurre, de nuevo, es que como recién estamos empezando, estamos viendo lo que implica posicionarnos como una organización que usa código abierto a nivel comercial en Latinoamérica. No hay mucha experiencia en ese ámbito, todos estamos recién aprendiendo... Junto con otras instituciones que promueven el open-source hemos creado una página web: http://www.chilefloss.com (Empresas FLOSS [Free/Libre Open Source Software] en Chile), que está enfocada en empezar a crear una lista de aquellas organizaciones que usan código abierto, a efectos de constituir una comunidad virtual e ir aprendiendo juntos cómo se implementa esto, y eventualmente hacerlo extensivo a toda América Latina.

Todos somos aprendices en este aspecto... Nosotros, en el iLab América Latina, también estamos incursionando en un terreno hasta ahora casi inexplorado en la región, y más allá del tema del open-source, habría que dilucidar cómo gestionar la cooperación entre las distintas organizaciones que lo aplican, para que no haya un montón de individualidades haciendo lo mismo, esforzándose por reinventar la rueda, cuando podría utilizarse un desarrollo en el que otros ya han invertido tiempo y dinero. ¿Qué sentido tiene que tres desarrolladores al mismo tiempo estén desvelándose por crear una plataforma de mensajería SMS eficiente, cuando podrían estar articulando lo ya existente y emplear ese tiempo ahorrado en incursionar en áreas hasta ahora inexploradas? El quid sería cómo complementar desarrollos, en vez de sumar más de lo mismo, ¿verdad?

Exacto, estoy completamente de acuerdo, y muy especialmente en el ámbito de la salud, que es el que mejor conozco, donde las necesidades y los requerimientos son tan complejos... En ese ámbito, crear de nuevo, desde cero, un sistema para el manejo clínico de algo determinado tiene un costo altísimo, y conlleva una probabilidad de fracaso muy alta. Ahí también estoy completamente de acuerdo en ver cómo complementarse. Habrá organizaciones que provean servicios, y otras, como por ejemplo ONGs o universidades, que usarán estos sistemas, y habrá que ver cómo se van vinculando entre todas.

Continuemos hablando de tu presente profesional. ¿Sigues vinculado con PIH?

Sí, a través de la Escuela de Medicina de Harvard. Y mi tercer trabajo o rol actual es en el ámbito de GHDonline, que tiene como objetivo mejorar la salud de las poblaciones vulnerables en todo el mundo mediante la sistematización del estudio de campo y la rápida difusión de los conocimientos entre los profesionales, a través de una serie de iniciativas coordinadas. Yo soy uno de los moderadores de la comunidad de informática médica Global Health Delivery Project. Somos unas 1500 personas interesadas en la informática médica en zonas de bajos recursos y poblaciones vulnerables. Pero la mayor parte de mi tiempo se la dedico a eHealth Systems, desde hace más de un año. Si bien yo ya tenía cierta experiencia en implementar sistemas en zonas de bajos recursos, la parte comercial del emprendimiento es nueva para mí, y ha sido un gran aprendizaje.

Tú eres un asiduo concurrente a convenciones y summits sobre mHealth, como por ejemplo el Symposium on mHealth Strategy de Lima, en marzo de este año, donde lo conociste a Nicolás di Tada, Director Regional del iLab. Eso te da un pantallazo global acerca de las dificultades técnicas que experimentan la mayoría de los trabajadores de la salud del mundo. Si tuvieras que desarrollar alguna plataforma tecnológica ideal que resolviera estos escollos principales que has detectado, ¿qué características debería tener? ¿Cuáles serían los obstáculos prioritarios a sortear?

En realidad, hay tantas oportunidades de mejora, tantas cosas por perfeccionar, por no decir “problemas”, que se hace difícil sistematizar la detección de deficiencias prioritarias... Cada uno de esos escollos quizás requiera soluciones similares, todo un set de herramientas, desde la ficha clínica electrónica hasta sistemas de mensajería de texto, llamadas automatizadas, sistemas de telefonía móvil para ingresar y visualizar datos... Entonces, más que la visión tecnológica, en general, decimos: "A ver, ¿cuál es el problema que hay que solucionar?", y luego adaptamos la tecnología a eso. Pero, sea cual fuere la tecnología a implementar, creo firmemente en que el código abierto es algo fundamental que ayuda, primero, a que se haga bien, y también a que pueda ser más sostenible en el tiempo. He llegado a la conclusión de que para una gestión de cambio, sólo el 20% es materia de tecnología. El 80% restante es “peopleware”, es decir, tiene que ver con cambiar la mentalidad de la gente, la estructura administrativa, el procedimiento organizacional, incluyendo cuestiones como productividad de los desarrolladores, trabajo en equipo, dinámicas de grupo, gestión de proyectos, etc. Primero se debe cambiar eso, y recién después incorporar la tecnología, porque de lo contrario la plataforma hará agua por todos lados... En Hawaii, por ejemplo, hubo un caso muy famoso de incorporación de tecnología costosísima para la atención de la salud, pero ni los médicos ni el resto del personal clínico habían sido integrados adecuadamente dentro del proceso previo de desarrollo, y algunos otros lo boicotearon, simplemente por prejuicios, por creer que la plataforma competía contra ellos. De esa manera, por este y otros tantos factores, el sistema de salud sufrió pérdidas millonarias, y el proyecto obviamente fracasó...

InSTEDD está colaborando con OpenMRS, intregrando su plataforma de mensajería Nuntium...

Sí, estoy al tanto, pero por el momento no fue preciso que recurriéramos a Nuntium, ya que en nuestro caso el módulo de SMS para MiDoctor es muy específico y funcional a nuestras necesidades; fue una de las aplicaciones más sencillas de todas. Simplemente precisamos enviar SMS. No necesitamos segmentar el envío según grupos diferenciados, ni recibir feedback, por lo que pudimos prescindir de una mayor sofistificación. Pero no descartamos que en el mediano o largo plazo integremos nuestra plataforma con aplicaciones más avanzadas, como Nuntium, por ejemplo.

¿Y cómo salvan la brecha que se produce al prescindir de feedback, o sea, de SMS de vuelta por parte de los beneficiarios de sus servicios?

Recurrimos a las llamadas automatizadas. Verás, la persona que envía el SMS paga. Y si bien existe la opción de cobro revertido, en general esto no es conocido por la mayoría de los usuarios. Entonces nosotros asumimos a priori que si les solicitáramos a los destinatarios que nos respondieran esos SMS, esto no funcionaría. Por eso usamos llamadas automatizadas. En el caso de los mensajes de texto, el sistema envía un SMS que dice, supongamos: “Recuerda que mañana a las 15:00 hs. tiene una cita”; en el caso de las llamadas automatizadas, en cambio, contamos con mensajes previamente grabados por una locutora, y dependiendo de lo que surja de la historia clínica del paciente, el sistema lo llamará a la hora que él haya escogido y le dirá, por ejemplo, “Queremos hablar con XX, por favor digite su fecha de nacimiento para asegurarnos de que se trata de Ud.”; y una vez hecho esto, continúa: “XX, le recordamos que Ud. tiene una cita el jueves a las 15:00 hs. Presione 1 si va a concurrir a la cita, o presione 2 en caso contrario”. Así obtenemos el feedback de los pacientes. De la misma manera, se pueden hacer llamadas de otra naturaleza, como por ejemplo preguntando si tienen alguna duda acerca de sus medicamentos, o si han efectuado la toma correspondiente durante la última semana...

¿Cual de todos tus proyectos te entusiasma más? ¿Cuál se acerca más a las utopías de tu generación en las épocas de militante universitario y posteriores a tu graduación?

Definitivamente, eHealth Systems, ya que conjuga todos esos elementos sobre los que he ido trabajando. Pero lo que más me interesa de este proyecto es justamente el aspecto de poder extender el servicio a muchas otras organizaciones que trabajan en el campo de la ayuda humanitaria. En el caso de mi doctorado, con PIH, si bien uno crea tecnologías y las implementa en los lugares donde trabaja, me interesa que puedan venir otras organizaciones, de otros lados, y me digan: “Me gustaría poder usar este sistema”. Esa expansión hacia otras regiones actualmente no se lleva a cabo... Por mi experiencia con las organizaciones con las que he trabajado, es muy difícil hacerlo, porque uno se focaliza sólo allí donde está trabajando. Entonces lo que a mí me entusiasma mucho es justamente poder estar al frente de una compañía que pueda implementar sistemas destinados a las ONGs que quieran usarlos. Y ésa es la funcionalidad principal que más me atrae.

Hubo un Encuentro IMeCA –Informática Médica Código Abierto– en 2009 en Perú, y otro en 2010 en Nicaragua. ¿Este año se repetirá la experiencia? ¿Dónde se llevará a cabo?

Muy buena pregunta... De hecho, en los grupos online que coordino la hicieron por estos días... Sí, creo que repetiremos la experiencia, pero aún no sabemos exactamente cuándo ni en qué país será el próximo Encuentro IMeCA. Hay una propuesta para que sea en Colombia, y otra para hacerlo acá, en Chile. Por lo general se hace en octubre, o más hacia fin de año. La experiencia con IMeCA es muy productiva, ya que permite mostrar a otras organizaciones lo que significa el código abierto aplicado a la Medicina. Hemos comprobado que todavía hay muchos mitos o desinformación al respecto, y estos encuentros sirven precisamente para esclarecer y despejar dudas. O sea, por un lado se explica lo que es la tecnología open-source aplicada a la salud, y por el otro se vincula entre sí a las organizaciones receptivas a usar este tipo de plataformas.

Para finalizar esta entrevista, ¿qué fue de la vida de tu prima?

Bueno, ella está realmente muy bien. Luego de que le pusieron la prótesis en su pierna se quedó a vivir en los EE.UU. Se casó con un estadounidense, tienen tres hijos y actualmente residen en Minnesota. Ha seguido adelante con su vida, superando el trauma inicial de haber perdido su pierna, e incluso ha llegado a participar como atleta en los Juegos Paralímpicos –torneos olímpicos en los que compiten personas con discapacidad–, y hasta ha ganado varias medallas...